[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Opiniones de hoy

El Ejército y los ministros renunciantes

opinion

Otto Pérez es el que tiene que renunciar.

El Ejército de Guatemala durante toda la crisis política que hemos estado viviendo en los últimos meses ha dado muestras de su profesionalismo así como de su entrega en el cumplimiento del deber y su juramento de cumplir la Constitución Política de la República. El Ejército, entre otras cosas, está obligado por la Constitución a mantener la seguridad interior y exterior del país. Es bueno recordar también que durante estos meses de emergencias hemos visto a los soldados ayudando a la población de Izabal por las inundaciones en ese departamento, como lo hacen en cada catástrofe que se da por causas naturales. Por supuesto que los que se arrogan la representación de la “sociedad civil” han brillado por su ausencia en las emergencias nacionales. Ellos son buenos solo para joder, sobre todo si hay euros de por medio. Asimismo, el Ejército ha coadyuvado con los patrullajes de la Policía Nacional Civil manteniendo el orden en todo el territorio nacional donde se le ha requerido. Siempre de acuerdo con la Constitución hay que recordar que el Presidente es el Comandante General del Ejército. No importa cómo se llame el presidente al que el pueblo eligió libremente. Ahí están los militares firmes en sus puestos, apolíticos, obedientes y no deliberantes.

Por su parte los funcionarios civiles, los que aceptaron muy orondos y muy contentos consigo mismos el ser Ministros, Viceministros, o Secretarios de Estado, ahora renuncian con mucho pundonor. Y están en su derecho pero olvidan que fueron encubridores de la Gruesa y sus crímenes, “hechor y consentidor pecan por igual”. Eso sí mientras se aprovechó el cargo fue agradable disfrutar las mieles del poder. Claro, ellos nunca supieron nada irregular que pudiera suceder en el gobierno. Todo Guatemala sabía lo que sucedía en Aduanas, en Fonapaz, en Migración, las plazas fantasmas en Caminos, en Salud Pública, en Aeronáutica Civil, en el Congreso, el negocio del fertilizante, etcétera; solo ellos lo ignoraban, nunca se percataron de nada anómalo.

Eran chismes de elPeladero. Así pasaron los años, si años, y que la Vicepresidenta usara helicópteros para ir al mar y digo helicópteros porque en uno viajaba ella y en otro sus amigos o familiares, eso a nadie le llamó la atención, ni los carros, fincas, jets, casas. Todos sabían lo del hueveo en el gobierno menos los dimitentes. Que ahora los usuarios no tengan quién firme o resuelva trámites urgentes eso no es problema de ellos. Que una licencia no se entregue a tiempo eso no importa, ahora tienen amnesia de lo que disfrutaron por años. No nos hagamos babosos: el contrabando, las plazas fantasmas, los contratos anómalos no empezaron en abril, ni este año, ni el pasado. Abandonarlo todo, propiciar el caos nos presenta ante el mundo como irresponsables, arruinan la imagen del país no solo la del presidente que merecido tiene lo que le pasa y merece más, pero quienes no lo merecemos somos los tributarios.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Roberto Antonio Wagner
La Lista Engel

La preocupación de la administración Biden en el país es precisamente el tema de la cooptación de las cortes.

noticia Juan Diego Godoy
La Llorona sí ganó

La Llorona ilustra uno de esos capítulos difíciles, el de la Guerra Civil guatemalteca que fue todo  menos honorable, como cualquier guerra.

noticia Carlos Menocal
La cuenta regresiva para Alejandro Giammattei

Tuvo la oportunidad de promover el desarrollo, pero está cegado junto a un grupo que quiere este sistema perverso de país. 



Más en esta sección

Mejora en la economía incentiva a más inscripciones en el Registro Mercantil

otras-noticias

Remesas a El Salvador aumentan

otras-noticias

Cemex invertirá US$25 millones

otras-noticias

Publicidad