[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Columnistas

Un verano con Christo

opinion

Lado B

Christo murió el domingo pasado a los 84 años. Era el mago del envoltorio y durante su vida quiso envolver el mundo entero, pero no le dio tiempo. Una tarea titánica, entre lo decorativo y lo absurdo, pero a ratos de una belleza extraña que también te envolvía alma y cerebro. El verano de 1985 lo pasé junto a él, o mejor dicho viendo como él y su esposa Jeanne Claude envolvían el Pont Neuf, ese mítico puente parisino, el más antiguo de la ciudad,  por donde se paseaban los surrealistas a la espera de señales y Oliveira buscaba a la Maga en ‘Rayuela’ de Cortázar y Juliette Binoche vivía como una indigente en aquella película de Leo Carax.

Para mí, el Pont Neuf era el paso obligado para llegar a la punta de la isla de la ciudad (île de la Cité), que durante años fue uno de los puntos de encuentro con mis amigos, sobre todo en las interminables tardes de estío. Ahí bebíamos vino, comíamos panes con queso y mirábamos como las barcas se deslizaban sobre el Sena. Ahora que lo pienso desde el confinamiento, fue una linda época, aunque fuéramos más pobres que Juliette Binoche en ‘Los amantes del Puente Nuevo’ y no tuviéramos mayor conciencia de lo que vivíamos.

El asunto es que un día vimos cómo nuestro plácido refugio se alteraba y el lugar se llenaba de una serie de trabajadores que supusimos estaban ahí para limpiar la estructura del puente. Verlos operar amarrados a largos lazos se convirtió en todo un espectáculo. Una tarde llegamos y se nos apareció Christo en persona. Apuntaba cosas en un cuaderno, daba indicaciones y todos atendían sus palabras como si en verdad se tratara del mesías. Algo tenía de eso, supongo que la delgadez y el pelo hasta los hombros. Pero en realidad, más que enviado de Dios, parecía ingeniero, maestro de obras, en fin alguien más bien ligado a los rudos trabajos de la construcción que a las elucubraciones del arte contemporáneo. Fue hasta días más tarde, por los artículos en la prensa, que nos dimos cuenta de que habíamos estado frente a una presencia extraordinaria.

Ver cómo envolvían el Pont Neuf fue una de las experiencias más simpáticas de aquella época, en donde ya casi nada, y más en París, te sorprendía de veras. Visto de cerca y con el trabajo a medias, pues no muy te convencía el asunto. Pero visto de lejos, digamos desde el Pont des Arts, donde Oliveira encontraba por fin a la Maga, la perspectiva cambiaba. Más en la madrugada, cuando la ciudad se quedaba desierta y el puente envuelto en dorados cortinajes, resaltados por la iluminación, se convertía en una presencia irreal, inquietante y bella. Imágenes preciosas, efímeras, que te regala el azar y se quedan impregnadas en tu memoria. Y siempre le agradeceré a Christo y a Jeanne Claude haber sido los artífices de una de estas visiones.

Cuando Christo llegó a París en 1960, sobrevivía vendiendo retratos en las peluquerías de señoras. Había descubierto que estos recintos eran más rentables que las galerías. En Estados Unidos, junto a Jeanne Claude, se deslumbró con el ‘land art’, lo que ligó a su antigua fascinación por los envoltorios. Fue así que convirtió la envoltura en una de las bellas artes. Cuando envolvió el Puente Nuevo dijo: “No hay que buscarle significado, porque sencillamente es inexplicable”.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Lucero Sapalú/ elPeriódico
Ejecutivo expondrá a jefes de bloque la iniciativa para adquisición de vacunas de COVID-19
noticia Daniel Villatoro García | Visibles
Un año no alcanza para construir el futuro que queremos

Soñamos con un país en que las familias cimentadas en el vínculo entre dos personas del mismo sexo que se aman tengan los mismos derechos que hoy en día tienen las parejas heterosexuales

noticia AFP
Biden promete firmar desde el día de su investidura decretos sobre pandemia, economía

Al recibir la Casa Blanca de Donald Trump, Biden también heredará una serie de desafíos.



Más en esta sección

Sin evidencia del trabajo de la ex fiscal especial Karin Orellana

otras-noticias

Alcalde de Ocós, San Marcos es detenido en aeropuerto de Panamá

otras-noticias

Biden firma decretos sobre “soñadores”, muro con México y veto migratorio

otras-noticias

Publicidad