[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Columnistas

“El último samurái”

opinion

Viaje al centro de los libros.

La novela de Helen DeWitt, El último samurái, es la más fresca e inteligente que anda rodando por el mundo del nuevo milenio revolviendo la fe en la Literatura a los lectores ávidos, porque tal y como expresa en el epílogo “vivimos en una sociedad en la que cada vez más se desestiman las humanidades por no ser prácticas”. La autora es norteamericana, aunque huyó a Inglaterra, después de una temporada en América Latina, y estudió lenguas antiguas en Oxford. Su voluminosa novela es densa y fácil de leer, aunque experimenta con voces, cortes, símbolos, y el exotismo de las lenguas muertas o de las culturas no occidentales, como el japonés, árabe, y variedad de lenguas de islas o del continente africano. Y juega con la ciencia, los números y la física. Es apasionante. Dedicó más de una década a su escritura, y luego de muchos rechazos se publicó en 2000, lo cual es memorable porque con esta novela arranca el milenio. A mediados de 2018, Random House la tradujo al español.

El protagonismo inicial es de una joven americana viviendo en Londres, que resultado de una noche imprevista tiene un hijo, quien resulta un genio, y la mayor parte de la novela plantea el punto de vista del chiquillo desde los seis a los 11 años de edad, con sus preocupaciones, inadaptación al medio, porque cuando él ya leía el griego y entendía los principios de la Teoría de Cuerdas, los demás se preparaban viendo Plaza Sésamo. Las reflexiones y sensibilidad del menor producen mucha ternura, risa, asombro, y encandila con su búsqueda del padre, mientras vigila a Sibylla, su mamá, embebida en la acción de la película cumbre de Akira Kurosawa, y utilizando la referencia de los samurái para educar a su virtuoso engendro.

De Guatemala, como destino exótico, refiere que es “un lugar dejado de la mano de Dios”, “al que Dios había vuelto la espalda”, donde los soldados hacen cavar sus tumbas a quienes van a matar para sustituir machetes por tractores. Un estereotipo exótico. Gran novelón.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Investigación investigacion@elperiodico.com.gt
Indicios de sobrevaloración en asfalto de dos pistas aéreas

El Ministerio de Comunicaciones pagará a Q1,999.50 la tonelada de pavimento asfáltico para reparar la pista de aterrizaje del aeródromo de Quiché y pagó a Q2 mil 50 la tonelada en el caso de la pista de Esquipulas, Chiquimula; el precio de mercado oscila alrededor de Q1,200 la tonelada de pavimento asfáltico en caliente, según constructores consultados.

noticia Sputnik
Honduras se acerca a una nueva Ley Electoral

Los partidos Nacional (en el gobierno), Liberal y Libre llegaron a un acuerdo a fin de conformar la Juntas Receptoras de Votos para las elecciones generales de 28 de noviembre.

noticia Richard Aitkenhead Castillo
La corrupción, una pésima costumbre de la política criolla

Es tiempo de acabar con la pésima costumbre de la corrupción en el sector público.


De último momento

MP presenta solicitud de antejuicio contra Jimmy Morales

La Fiscalía contra la Corrupción tiene una investigación abierta que involucra a Morales. El expediente está relacionado a la expulsión del comisionado de la CICIG, Iván Velásquez.

noticia Luisa Paredes /elPeriódico

Más en esta sección

Episodio #6: La ciudad que discrimina a sus ciudadanos con discapacidades

otras-noticias

Thelma Aldana será querellante en el caso contra Mario Estrada

otras-noticias

Solórzano Foppa y Argüello Mayén obtienen arresto domiciliario

otras-noticias

Publicidad