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Alien: Covenant

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AT-Field @Tropismo

A la mitad del camino hacia el planeta Origae-6, la nave de colonización Covenant es dañada por una explosión de neutrinos. El evento hace que la computadora a bordo despierte a la tripulación del hipersueño para evitar una catástrofe. El repentino incidente deja varios muertos: 47 colonizadores de 2 mil y el capitán. El segundo al mando, el único religioso, asume el mando. Durante las reparaciones, la nave recibe un mensaje de un planeta cercano que no estaba entre los registros. El lugar parece un paraíso sin descubrir que podría funcionar para la nueva colonia.

Esta semana se estrena Alien: Covenant, la nueva cinta del universo del monstruo viscoso y violento, dirigida por Ridley Scott. El realizador nos lleva por un mundo sumamente familiar al de 1979 con su primer filme de una franquicia que terminó con estupideces como Alien vs. Predator 1 y 2. Covenant se sitúa diez años después de los eventos en Prometheus, y tiene todo lo que ya habíamos visto antes: la computadora “Mother”, el planeta  desconocido, la infección y la lucha contra el xenomorph.

Pero nada de eso salva a la película. Me sorprende bastante que Ridley Scott haya aceptado trabajar con un guion tan pobre. Primero, hay demasiados personajes y no le da tiempo de desarrollarlos como en su antecesora, Prometheus. Luego, el papel de Michael Fassbender está infladísimo. Su traje de neopreno y postura perfecta no sirven de nada a la cinta para explorar los deseos y sueños de la inteligencia artificial desarrollada por Peter Weyland. Solo vale la primera escena en la que el androide tiene una conversación con su creador sobre la inmortalidad y la creación, y que al final a duras penas se sostiene en el resto de la película.

Por último, hay una destrucción del mito creado en Prometheus: la consigna era dialogar con los posibles creadores de la humanidad, pero Covenant borra de un plumazo la posibilidad de ahondar en el tema y se queda más bien con la psicosis y superioridad que siente el creado por su creador. En teoría esta es la primera cinta de una trilogía, pero si así van las cosas, mejor que lo dejen ahí. No soy el fanbase de Alien, pero la lica se queda muy corta si pensamos en su antecesora. Si quiere verla, estaré regalando dos pases dobles para ir este domingo a Cinépolis VIP. Solo sígame en twitter (@Tropismo) para saber cómo ganar una entrada.

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