[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Columnistas

Las niñas no se violan, no se matan, no se queman

opinion

lucha libre

El 8 de mayo se cumplieron dos meses desde que ocurrió el incendio en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción donde murieron calcinadas, hacinadas y encerradas cuarenta y una jovencitas que se encontraban bajo “resguardo” del Estado. Días antes, las internas denunciaron una serie de abusos físicos, psicológicos y sexuales, presuntamente por parte de monitores y guardias del lugar. Se cree que muchas de ellas eran objeto de trata, explotación sexual y reclutamiento forzoso. Sin haber cumplido la mayoría de edad, estas patojitas han vivido situaciones espeluznantes, no solo en sus familias, sino que también dentro de las instituciones que deberían haberlas protegido.

Según informaciones de prensa, el “Hogar Seguro” tenía capacidad para 400 personas y ahí vivían 717 internas. Estaban mezcladas las niñas “rescatadas” con las “institucionalizadas” por mala conducta. Después del incendio donde murieron 41, al menos 160 adolescentes fueron reubicadas en otros hogares privados o públicos. No hay información confiable sobre su paradero. Lo más probable es que se encuentren en condiciones deplorables parecidas de las que huyeron. Otras ciento y pico tuvieron que regresar a las mismas familias o a la misma comunidad de donde habían salido a pesar de que sus vidas corrían peligro ahí, ya sea por pandillas que vivían cerca o porque sus propios familiares les habían hecho daño. Hace dos semanas, una sobreviviente del Hogar Seguro fue asesinada a tiros en Villa Nueva.

Todavía hay más de sesenta niñas que no aparecen. Hay 46 alertas Alba-Kenneth para adolescentes desaparecidas de ese “refugio”. Muchas de estas niñas han vivido experiencias traumáticas que además tendrán consecuencias graves solo para ellas. Decenas de estas muchachitas fueron embarazadas a la fuerza. ¡Ellas solitas tendrán que cargar con el producto de las violaciones orquestadas dentro de instituciones del Estado! ¿A qué les recuerda todo esto?

Quisiera saber qué están haciendo la Secretaría de Bienestar Social, el PDH, la Defensoría de la Niñez, el Consejo Nacional de Adopciones, Conjuve y tantos otros organismos que tienen presupuesto para velar por la niñez y juventud, para proponer soluciones urgentes que reduzcan los riesgos que este grupo vive en Guatemala, especialmente aquellos que han quedado desprotegidos por cualquier razón.

Tanta indignación y rabia aún no nos ha servido para organizar un movimiento comprometido en que las condiciones de la niñez guatemalteca mejoren. El peligro para las niñas en Guatemala sigue creciendo. Ahora, incluso hay quienes justifican que las atropellen por exigir sus derechos.

En estos mismos momentos, en las calles de Guatemala, muchas jovencitas serán vendidas, compradas, violadas y explotadas. Tenemos un trabajo enorme por delante para evitar que más niñas sean tratadas como mercancía. No lo deberíamos posponer.

@liberalucha

laotralucha@gmail.com

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Italia-España: Tiki-Taka contra renacimiento

‘Tiqui-casta’, la evolución del juego de pases español, contra ‘renacimiento’ italiano, el fútbol ambicioso que propone su seleccionador Roberto Mancini. La primera semifinal de la Eurocopa cita el martes (19h00 GMT) en Wembley a dos clásicos de vuelta al primer plano tras adaptarse a los nuevos tiempos.

noticia
5 minutos
noticia AFP
Muere Champ, uno de los perros de Joe Biden

Los Biden revivieron la vieja tradición de las mascotas presidenciales que se rompió con el expresidente Donald Trump.



Más en esta sección

Municipalidad Indígena de Sololá da un ultimátum a Giammattei y a Porras

otras-noticias

Médicos señalan falta de insumos y medicamentos en el Hospital Temporal de Petén

otras-noticias

Municipalidades indígenas de Sololá respaldan trabajo de Juan Francisco Sandoval

otras-noticias

Publicidad