[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Columnistas

Así en la paz como en la guerra

opinion

Lado b

Abro los ojos, prendo la tele y la presentadora de noticias me informa que estamos entrando en una “guerra”. La palabra se repite en los periódicos, en los radionoticieros, en lo que llamamos redes sociales. Me digo que los guatemaltecos tenemos una especial debilidad por el lenguaje catastrófico y grandilocuente y, por lo general, no tenemos conciencia del significado preciso de las palabras. ¿Qué quiere decir estar en guerra? ¿Quiénes se enfrentan a quiénes? ¿Qué pretendemos ganar o conquistar? ¿Quién es el enemigo? Preguntas bobas, pero que nos remiten a ese gran absurdo en el que nos movemos. Hace 20 años y meses firmábamos (o eso nos hacían creer) una paz firme y duradera. Parece que ni lo uno ni lo otro. Para nosotros, nada más frágil que la paz, nada más efímero. Nada más molesto. Talvez nuestro estado natural sea la confrontación, el todos contra todos. Si no hay enemigo visible, lo construimos, lo buscamos por todos lados, hasta sentirnos amenazados, hasta que las calles, la ciudad, el país, el mundo se convierten en territorios minados.

La verdad, no tengo ni la más mínima idea de si estamos en guerra o no. Lo que sí, es que aquí y en todas partes, las guerras las deciden los viejos y las pelean los jóvenes. Son ellos los heridos, los muertos, los daños colaterales. Llama la atención, por ejemplo, que la mayoría de víctimas de los trágicos sucesos ocurridos en el país en las últimas semanas fueran menores de 30 años. Cada quien en su trinchera, pero todos muertos, al fin y al cabo. En Guatemala nos hemos especializado en sacrificar generaciones enteras que merecían, por supuesto, mejor futuro. Un país menos letal, en donde valga la pena vivir y crecer y construir. Hay un video que circuló hace unos días, en el aparecen cinco o seis muchachos casi menores de edad, fuertemente armados, jurando fidelidad a su ejército (la mara 18) tratando de asustar, dispuestos a sacrificar su vida por una causa oscura. Puede que el clip haya sido fabricado o falso, el tipo de producto viral para crear confusión o incertidumbre. Pero es bastante revelador. Ver a unos niños, seguramente carne de cañón, definirse con todo orgullo como “pequeños sicóticos criminales”, mientras acarician un arma como la única posibilidad de existir, de hacerse oír y estar en el mundo, nos da una idea de la negra sociedad en que nos movemos. ¿Qué va a ser de ellos? ¿Qué va a ser de todos nosotros? ¿Seguiremos orillando a estos jóvenes a la muerte, a la desesperación, a la sicosis, al crimen?

En la mitología de los sesenta, se manejaba la consigna “morir antes de los treinta años, dejar un bello cadáver”. Vivir más allá, supongo, significaba claudicación, volverse parte de ese sistema que oprimía y reprimía. En aquella época, pocos tenían idea de las derivaciones de semejante frase. Morir o matar no es justo. Y los cadáveres no son bellos. La guerra, por otra parte, solo es destrucción y condena. Todos, al final, nos convertimos en víctimas y en verdugos.

laceituno@elperiodico.com.gt

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Europa Press
Grandes icebergs alcanzaron la costa de Florida hace 31 mil años

El descubrimiento de antiguos icebergs en esta área, publicado en Nature Communications, abre una puerta para comprender las interacciones entre icebergs/glaciares y el clima.

noticia Ing. Pedro Cruz
¿Dónde está la oposición?

sociedad de plumas

noticia Redacción
Rusia prometió enviar 400 mil dosis Sputnik V para finales de la próxima semana

El país ha recibido menos del 1 por ciento de las 16 millones de dosis pactadas en el contrato.



Más en esta sección

Pobladores de la ruta a Tikal reparan carretera con sus propios recursos

otras-noticias

Guatemala se ha convertido en un muro contra caravanas

otras-noticias

Las ciudades modelos de Honduras

otras-noticias

Publicidad