Lunes 28 DE Septiembre DE 2020
Opinión

Mermados

Los precios tope causan la desaparición de productos.

Fecha de publicación: 04-09-20
Por: Luis Figueroa

Cuando yo era niño los panes franceses de un centavo eran así de grandes y los de dos centavos eran el doble de grandes. Para los años ochenta, cuando se impusieron precios tope a muchos productos, los panes de dos centavos terminaron del tamaño de los de un centavo y los de un centavo casi parecían panitos de San Antonio. A causa de los precios tope desapareció la leche buena y lo que se podía comprar era un agua blanquecina sin sabor; y muchas lecherías quebraron.

¿Quién se acuerda de cuando a causa de los precios tope desaparecieron muchísimos productos de las góndolas en los supermercados? Hubo un tiempo en el que sólo había un papel toilette de color verde, que raspaba de forma inolvidable.

Aquí y en Timboctú, los precios máximos causan la desaparición de los productos sometidos a esa arbitrariedad, y reducen la calidad de los mismos y muchas veces generan mercados negros.

Pensé que la lección ya había sido aprendida porque, según recuerdo, a eso de 2008 hubo una escasez mundial de arroz y alguien -aquí en Guate- sugirió que hubiera precio tope para aquel grano de modo que no fuera encarecido. Recuerdo haber leído que un sindicato se opuso al precio máximo y explicó que tal medida causaría escasez. Pero ahí está que no. La lección no fue aprendida porque los mermados que tienen la arrogancia de pretender dirigir la economía del país les pusieron precios tope a algunas medicinas.

A principios del encierro forzado, allá por marzo, hubo sugerencias de que se les impusieran precios tope a las mascarillas, propuesta desatinada que no se concretó. ¿Y qué pasó? Ahora hay mascarillas para todos los gustos y presupuestos; y las desechables bajaron de precio porque sin duda el mercado se saturó, cosa que no hubiera ocurrido si a algún mermado se le hubiera ocurrido imponerles precios máximos a los barbijos.

En Guate las medicinas son ridículamente caras; pero eso se debe al peso desproporcionado que tiene el sector estatal en el mercado de medicinas, a la corrupción que hay en ese sector y al mercantilismo que es posible sólo gracias al poder político.  ¿Alguien se lo explica a los mermados del Mineco y de la PDH?

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