Miércoles 30 DE Septiembre DE 2020
Opinión

Pajas rusas

Fecha de publicación: 15-08-20

Lo único cierto acerca de la vacuna rusa es que, a diferencia de otras, ésta no ha cumplido con todas las exigencias que las otras más de 160 iniciativas existentes están cumpliendo, cada una en la fase respectiva en que se encuentra. A diferencia del resto de medicamentos, que generalmente no se producen para ser administrados a una inmensa mayoría de la raza humana, la vacuna para el COVID-19, en función de su efectividad, debería administrarse, como mínimo, a la mitad de los habitantes del planeta. En función de la cantidad de personas que esto representa, las consideraciones de seguridad y efectividad en el desarrollo de las vacunas se convierte en un asunto esencial para evitar mayores problemas futuros; cuando se trata de inocular a miles de millones de personas, por más bajas que sean las probabilidades de cualquier falla en el diseño de la vacuna, millones de personas podrían verse perjudicadas por efectos secundarios, reducidos grados de inmunidad frente al virus o cualquier otro problema asociado. A diferencia de lo que sucede con el desarrollo de las otras vacunas en esta carrera, al momento no existe información suficiente para juzgar los méritos de la iniciativa rusa en términos de la calidad, efectividad y seguridad que se acostumbra exigir al desarrollo de este tipo de productos.

En este tipo de casos, el fondo está en la forma; el estricto cumplimiento con las distintas etapas en la aprobación de las vacunas es una parte esencial que no puede evitarse. Metafóricamente hablando, cuando el gobierno ruso alega haber ganado la carrera por producir la vacuna para el COVID-19 sin cumplir con los requisitos mínimos que exige la ciencia, no son más que “pajas rusas”. Por tal razón, aunque los anuncios de Putin representen para muchos una luz al final del túnel, es primordial no caer en falsos triunfalismos en nuestra lucha contra la pandemia. Peor aún, en caso de no ofrecer la propuesta rusa el grado de protección adecuada, además de malgastarse multimillonarias cifras en la producción de dicha vacuna, tal falta efectividad podría dificultar aún más la lucha contra la pandemia al provocar el relajamiento de las medidas de protección existentes.