Viernes 25 DE Septiembre DE 2020
Opinión

¿Nacionalizar lo nacional?

No recuerdo alguna empresa pública digna de admiración.

Fecha de publicación: 11-08-20
Por: Federico Bauer Rodríguez

Varias personas y grupos, incluyendo a los criminales de Codeca, han solicitado públicamente “nacionalizar” servicios indispensables como la energía eléctrica.

Estos grupos ignoran que las empresas inscritas en nuestra patria ya son nacionales, ya sean públicas o privadas.

En el caso de las empresas privadas, por ejemplo las que integran el sector eléctrico, pueden ser propiedad de inversionistas locales o extranjeros; si son parte de un grupo de empresas con presencia en varios países entonces son multinacionales.

Muchos comunicadores, ignorantes de los conceptos, a las multinacionales les llaman “transnacionales”.

Pasar una empresa privada al Estado se conoce correctamente como “estatizar” dicha empresa y volverla pública bajo la dirección del gobierno.

¿Cuál es la motivación de estos ignorantes de querer estatizar cualquier empresa que presta servicios en nuestra patria? Me imagino que creen erróneamente que los servicios, como energía eléctrica, serán gratis cortesía de los políticos con el fin de ganar votos.

Pero hay dos importantes razones en contra de estatizar cualquier empresa: la primera es económica y la segunda es histórica.

Me explico: desde el punto de vista económico, o sea la asignación eficiente de los recursos, casi ninguna empresa pública puede ser eficiente, ya que sus administradores tienen intereses políticos, especialmente mantenerse en el poder y obtener beneficios personales; los administradores fácilmente pueden esconder sus errores causados por corrupción o por ignorancia. Los puestos de mayor responsabilidad no son ocupados por personas idóneas, sino por ser cercanos a la cúpula en el poder. Esta situación se da en todo nuestro planeta.

Ahora bien, la historia nos recuerda al INDE, a INDECA, a Aviateca, a Guatel, varios bancos del Estado, etc. en nuestra patria. No recuerdo alguna empresa pública digna de admiración.

A PEMEX en la vecindad, a PDVSA en Venezuela, al banco del Vaticano, y una lista que podría llenar una enciclopedia con nombres de empresas públicas fracasadas.

Por cierto, otro ignorante confundió el concepto de empresa “pública” con el de empresa listada en bolsa cuyas acciones están disponibles al público.

El Banco Mundial, no precisamente un ‘think tank’ libertario, publicó una gráfica que muestra la fuerte correlación que existe entre la menor participación del Estado y el bienestar económico de los habitantes, incluyendo PIB ‘per capita’, desempleo y corrupción. Por favor: datos.bancomundial.org/indicador

Los mejores: Singapur 89% de empresas privadas, Nueva Zelanda 84%, Suiza 82%, Australia 81% e Irlanda 81%. Todos ellos con alto nivel de vida y casi sin corrupción.

Los peores: Corea del Norte 6%, Venezuela 26%, Cuba 28%, Bolivia 42%.

Información del año 2017 por lo que estoy seguro que Venezuela ha empeorado.

Acá no estoy defendiendo privatizaciones poco transparentes que ha sido la norma en LA.