Sábado 15 DE Agosto DE 2020
Opinión

Los hermanos Martinelli Linares y su búsqueda de impunidad en el Parlacen

¡Basta de abusos!

Fecha de publicación: 01-08-20
Por: Irmalicia Velásquez Nimatuj

Panamá ha sido relativamente indiferente hacia el resto de los países pobres de Centroamérica, en parte por su formación como república, lo cierto es que no se ha sentido miembro de la región y cuando lo ha hecho, es por conveniencia. Ahora estamos frente a uno de esos momentos, en que dos integrantes de su elite política, Ricardo Alberto y Luis Enrique Martinelli Linares negocian el apoyo de Guatemala porque en esa nación se encuentra la sede del Parlamento Centroamericano y porque la presidencia está en manos de la diputada guatemalteca, Nadia de León Torres.

Esto reafirma que, la creación del Parlacen en 1991 tuvo como objetivo cobijar a funcionarios centroamericanos que luego de haber sangrado a sus países, de dejar más pobres a los de abajo, de hacer más ricos a sus financistas y fortalecer a las pequeñas elites de sus naciones, pueden sin pudor buscar inmunidad a costa de los erarios nacionales. El Parlacen es financiado con los impuestos que con esfuerzo pagan las clases medias y los de abajo, por eso, es indigno que personas de escasos recursos, que jamás se han beneficiado del Parlacen y que hoy deambulan en Centroamérica buscando atención médica por el COVID-19, mueran sin recibir ni un vaso de agua, mientras cada país desembolsa anualmente alrededor de $1.7 millones que equivalen a Q13 millones para sostener a 20 diputados de cada país, más el alquiler de la sede que es aproximadamente de Q50 mil mensuales y que paga Guatemala. ¿No es esto ilógico? ¿Por qué lo seguimos permitiendo? ¿Qué nos han hecho para evitar que no reaccionemos y lo asumamos como normal? ¿Por qué aceptamos vivir de colecta en colecta mientras nuestro trabajo debería enfocarse en desmantelar instituciones como el Parlacen que drenan nuestros recursos? ¿Por qué somos incapaces de detener a esta plaga de delincuentes políticos -mujeres y hombres- mientras nuestros hermanos están muriendo frente a la indiferencia de funcionarios que gritaron “gobernar ante Dios y ante el pueblo” a favor de quienes sostienen estas naciones con su trabajo?

El Parlacen está en los titulares porque dos hijos del expresidente panameño, Ricardo Martinelli Berrocal, ejemplo de nepotismo político, buscan ser juramentados para adquirir inmunidad y evitar ser extraditados a los Estados Unidos por acusaciones de lavado de dinero. Busquemos el cierre del Parlacen, delincuentes como Jimmy Morales, Jafeth Cabrera, los hermanos Martinelli y muchos otros deben enfrentar a los tribunales nacionales e internacionales por sus crímenes.

¡Basta de abusos!

El Parlacen es un centro de impunidad ¿Dónde está su honorabilidad? ¡Los políticos no son superiores al pueblo, es el pueblo el que tiene el poder y debe ejercerlo si desea vivir con dignidad!