Sábado 15 DE Agosto DE 2020
Opinión

La Corte y el imperio de la ley

Sin el respeto a la Corte, no existe el imperio de la ley.

Fecha de publicación: 11-07-20
Por: Roberto Blum

La Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos emitió el pasado jueves dos trascendentales decisiones para mantener el imperio de la ley en esa sociedad hoy tan polarizada. Ambas decisiones resuelven las controversias entre el presidente Trump por una parte y el Congreso por la otra y el fiscal distrital del estado de Nueva York, Cyrus Vance. En ambos casos las controversias se dieron por la negativa del presidente a entregar la información financiera solicitada por la Cámara de Representantes y por el fiscal de Nueva York.

Es importante recordar que la Suprema Corte estadounidense está integrada por nueve jueces que permanecen en el cargo de por vida. Así la Corte logra la independencia y la estabilidad necesarias para que sus decisiones, unánimes o por mayoría, sean aceptadas y no sean de inmediato tachadas de partidistas. En este caso, el tribunal decidió que el fiscal neoyorquino puede exigir la entrega de la información financiera de Donald Trump y sus empresas, información que guarda su despacho de contadores, mientras que a las dos comisiones investigadoras de la Cámara de Representantes les negó la información fiscal que ellas exigían. Ambas decisiones fueron con la mayoría de siete jueces y John Roberts, el presidente de la Corte fue quien redactó ambas decisiones.

El presidente del tribunal, Roberts escribió: “ningún ciudadano, ni siquiera el presidente de la República, está categóricamente por encima del deber de presentar pruebas cuando se le solicita en un proceso penal” y refiriéndose al caso relativo a las citaciones de las comisiones del Congreso, Roberts señaló que “los tribunales inferiores no habían considerado adecuadamente las preocupaciones de separación de poderes planteadas por los abogados de Trump en el caso”.

En Guatemala, el estimado amigo Eduardo Mayora opinó en un artículo periodístico del pasado jueves 2 de julio “En relación con las acciones promovidas en contra de la Corte de Constitucionalidad, basadas en la tesis de que cuatro de sus magistrados han incurrido en prevaricaciones y violaciones a la Constitución, he sostenido públicamente que, con base en la Ley, no procede perseguirlos criminalmente por el mero contenido de sus opiniones vertidas en sus sentencias”. Así continúa el doctor Mayora: “Un buen número de esas sentencias de esta y de cortes anteriores han sido marcadamente antiliberales; es decir, contrarias a mis ideas. Sin embargo, una de mis más firmes convicciones es que la esencia de un Estado de derecho requiere del respeto a lo que resuelva ese tribunal que, de acuerdo con la Constitución, [tiene] la última palabra”. Y este pasado jueves en otro de sus artículo nos dice: “Son muchos los países que se dicen ‘estado de derecho’; pocos en los que se hace realidad ese ideal” y en seguida nos explica: “hay dos tipos de sociedades, en su dimensión política. Uno, en el que los grupos hegemónicos acuerdan someterse, en el largo plazo, a la Ley. Esto, con el significado y alcance que, en cada caso, le dé un Poder Judicial independiente. Otro, en el que los grupos hegemónicos intentan imponer, cada vez que haya un conflicto de intereses o una disputa de poder, su versión del significado y alcance de la Ley. […] En este segundo tipo de sociedad, el Poder Judicial es más bien postizo”.

En Nueva York, el fiscal Vance expresó su satisfacción con el fallo a su favor. “Esta es una gran victoria para el sistema de justicia de nuestra nación y su principio fundamental de que nadie, ni siquiera un presidente, está por encima de la ley”. Sin el respeto a la Corte, no existe el imperio de la ley.