Martes 11 DE Agosto DE 2020
Opinión

India vs. China; segundo round

Más allá de choques fronterizos, suspensiones de redes sociales y sentimientos nacionalistas regionales, los objetivos políticos de China en el corto y medio plazo se pueden ver frustrados por una piedra en el zapato tamaño de la India.

Fecha de publicación: 03-07-20
Por: Roberto Antonio Wagner

En mayo escribí sobre la importancia de India en el Asia Pacífico (elPeriódico 8/5/2020) y como India se puede convertir muchísimo más que una piedra en el zapato para China ahora que tendrá la presidencia de la Junta Directiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aparte de esto, el gobierno indio de Narendra Modi ya había suspendido las inversiones directas de China en su país por el miedo que un alza en el brote del COVID-19 afectará a empresas indias y que estas se vieran en la necesidad de vender sus acciones y que las mismas fueran adquiridas por China. Precisamente en estos momentos India se encuentra en una alza exponencial de casos (más de 600 mil) y muertes (más de 18 mil) provocados por el virus originado en China. Para agregar combustible al fuego a mediado del mes pasado tropas chinas cruzaron la frontera con India que dejó aproximadamente a 20 soldados indios muertos.

Las tensiones parece que van muy en la línea de un juego de estira y encoge y los analistas en la región apuntan a que el conflicto fronterizo se debió a la irritación de China de la creciente infraestructura india en la frontera, tanto tecnológica como militar y que la suspensión de la inversión directa fue la gota que derramó el vaso. Pero la India no se queda atrás y recientemente acaba de tomar la decisión de suspender la popular red social, de origen chino, TikTok argumentando “que esta relacionada a actividades que ponen en riesgo la soberanía y la integridad de la India” de acuerdo a un comunicado oficial. Habrá que esperar como responde el partido comunista chino al respecto pero seguramente no será con una sonrisa.

Desde que inició la pandemia del COVID-19 los nacionalismos han estado aún más exacerbado en Asia Pacífico y Asia Continental. Estos han generado un sentimiento en contra de la China, que a juzgar por la forma en que la dictadura del partido comunista chino, encabezado por Xi Jinping, viene actuando con sus reclamos territoriales en el mar del Sur de China, con su irresponsable manejo de la pandemia mundial y ahora nuevamente con su brutal represión de los manifestantes en Hong Kong pues pareciera que sus vecinos llevan mucha razón de estar enojados. Pero una cosa es el enojo y el manejo diplomático de los tres temas mencionados anteriormente y otra es enfrentar al segundo país más poblado del mundo que en las últimas décadas ha sido ninguneado por sus pares en Beijing.

Modi se encuentra en una posición parecida a los inicios de Jinping hace ya 7 años de proyectar el poderío indio más allá de ser junto a Estados Unidos, una de “las torres gemelas de la democracia” y precisamente ese puede ser el otro punto de quiebre entre los dos gigantes asiáticos: las protestas en Hong Kong y un reclamo de apertura democrática, cosa que atenta con la esencia del partido comunista chino. Más allá de choques fronterizos, suspensiones de redes sociales y sentimientos nacionalistas regionales, los objetivos políticos de China en el corto y medio plazo se pueden ver frustrados por una piedra en el zapato tamaño de la India.

@RawWagner