Jueves 9 DE Julio DE 2020
Opinión

En estas horas aciagas que vive guatemala y el mundo (XVIII parte)

“Unos en la pena y otros en la pepena”.

Fecha de publicación: 30-06-20
Por: Eduardo Antonio Velásquez Carrera

El Consejo Superior Universitario –CSU- modificó el Reglamento del Plan de Prestaciones, en los artículos 34 y 35, para viabilizar préstamos para los trabajadores afiliados y no afiliados al mismo, por medio del proyecto “PRÉSTAMOS PARA LA ADQUISICIÓN DE TECNOLOGÍA EN INFORMÁTICA Y COMUNICACIÓN PARA TRABAJADORES AFILIADOS Y NO AFILIADOS AL PLAN DE PRESTACIONES DE LOS TRABAJADORES DE LA UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA”. Es supuestamente para financiar compras de equipo de cómputo para los trabajadores que las necesiten, a una tasa de 4.5 por ciento al año. Todo esto quedó plasmado en el PUNTO SEPTIMO, 7.1.2.7 del Acta 21-20 del 27 de mayo de 2020. A pesar de que el CSU aduce que los préstamos son por causa de la situación de calamidad pública que estamos viviendo, y que los trabajadores que así lo soliciten tendrían acceso a  tales préstamos, la verdad es que los afiliados ya tienen esa posibilidad en el caso que sea para sus familias. De ninguna manera, el plan tendría que financiar equipo de cómputo que la Usac debe proporcionarle a sus trabajadores, inclusive cuando realizan teletrabajo. Todas las modificaciones señaladas anteriormente, se hicieron sin que la Junta Administradora del Plan de Prestaciones -JAPP- lo solicitara. Al ser consultada por el CSU, la Junta respondió que los afiliados ya tenían préstamos exprés a 10.7 por ciento; dos puntos menos que los que ofrece la banca privada. El CSU afirma que al no haber recibido una propuesta de la JAPP procedió de acuerdo a sus atribuciones. No aclara en su comunicado, porqué modifica sin plazo los artículos 34 y 35 del reglamento y en base a qué tomó la decisión de incluir a los trabajadores no afiliados al Plan de Prestaciones y el establecimiento de la tasa de 4.5 por ciento. Sumado a todo ello, la Administradora del Plan de Prestaciones, Licenciada Elvira Constanza Ochoa Lima de Izquierdo, mejor conocida por los universitarios afiliados al Plan, como “Tanzy” ha presentado su renuncia irrevocable, siendo que será efectiva a partir del 1 de agosto de 2020, tras 32 años de servicio impecable. Preocupa desde ya, quién será su sucesor o sucesora. Así que al CSU, que no goza en la actualidad de reconocida honorabilidad en varios de sus miembros, -como es el caso del cuestionado ex rector, Licenciado Carlos Estuardo Gálvez Barrios –amigo y visitante de Gustavo Alejos, ahora en el ojo del huracán y de otros que han sido acusados por la CICIG y que se encuentran siendo investigados por la FECI- se le ha solicitado por varios de los sindicatos de docentes, trabajadores activos, administrativos, de servicios y jubilados, dejar sin efecto las modificaciones realizadas en el punto séptimo, 7.1.2.7 del acta 21-20 del 27 de mayo de 2020;  a los artículos 34 y 35 del reglamento del plan de prestaciones de la Usac. En el mes de febrero de este año atípico, varios sindicatos denunciaron que la Usac adeudaba Q286 millones como patrono y como institución al plan de prestaciones y exigía el pago inmediato de tal monto, más los intereses moratorios correspondientes en base al promedio mensual de la tasa activa del sistema bancario nacional, que entonces ascendían a Q34 millones. Es responsabilidad del actual CSU y del propio rector, Ing. Murphy Olimpo Paiz Recinos de inmediato honrar dicha deuda.