Jueves 16 DE Julio DE 2020
Opinión

Los tiempos difíciles, deben p aprovecharse

Nosotros hemos sufrido enfermedades, que también hubieran mermado a la población,

Fecha de publicación: 30-05-20
Por: Jaime Arimany

Estamos pasando una época difícil, como las que a través del tiempo pasaron nuestros antepasados, con enfermedades que arrasaron a la población. En América, aún no sabemos a ciencia comprobada la causa de la desaparición de la población maya, cuyas ciudades fueron abandonadas  y la razón del porqué, una población de diez millones de habitantes, disminuyó a menos de un millón.

Al venir los europeos en el siglo XVI, los pueblos americanos desconocían el catarro común y la gripe, no tenían defensas y enfermaron, con una gravedad que diezmó a la población. Nosotros hemos sufrido enfermedades, que también hubieran mermado a la población, habiendo creado anticuerpos; pero, ahora surge una enfermedad que, si no aparece la vacuna, probablemente millones de personas encontrarán la muerte.

Nuestro gobierno, al no contar el Estado con suficientes centros de salud y hospitales para una pandemia, ha tomado la decisión de atrasar el desarrollo de la enfermedad, esperando el milagro de una vacuna y simultáneamente, para aumentar el número de lugares donde puedan estar los posibles contagiados. Pero, si no aparece la vacuna, se alargará la duración de la pandemia, por ello, difícilmente disminuirá el número de quienes la adquieren, pero aumentarán los problemas por falta de ingresos, llevando a una escases de alimentación a millones de personas y sus familias, lo que puede terminar en un descalabro económico, que lleve en la desesperación y la violencia a tantos muertos, como el COVID-19.

Tenemos una preocupación paternalista del gobierno, por no tener la confianza en que el pueblo tomará las acciones y medidas para protegerse, debido al atraso en una educación, equivocada por estar enfocada en el aprendizaje de las ciencias, pero en un abandono total en el conocimiento de la responsabilidad social, que se inicia con la puntualidad, la lucha por cambiar en su manera de pensar y actuar, la falta de ambición y de preparación para ser emprendedores y como agravante, un alto porcentaje del sistema judicial actuando y emitiendo órdenes de arresto sin pruebas o sencillamente cometiendo prevaricato.

Sin embargo, lo peor que podemos hacer, es entrar en amargura y encerrarnos mentalmente, lo cual casi siempre va acompañado por la desesperación, por las penas que nos afligen, principalmente por la amenaza de la enfermedad y si ya fue contraída, por la posible pérdida de algún ser querido, todo ello, complicado aún más, por una angustia  que probablemente es la que más afectaría a la población, la de los problemas económicos.

Pero, lo importante en este momento, es no rendirnos, y ver el encierro como una oportunidad, en lo personal haciendo ejercicio para fortalecernos y poder dormir mejor y, buscar o pedir consejo para utilizar nuestro tiempo. El estudio es una posibilidad, buscando los libros a leer, lo cual es relativamente barato y prepararnos para aumentar nuestra educación, sin importar la edad, pensando en regresar al bachillerato o a la universidad. Aprovecho el espacio final, para solicitar al Señor Presidente y al Congreso, actualizar nuestra nación al tercer milenio, aprobando que sean legales las sesiones de las juntas directivas, para instituciones Estatales como Conalfa, Sociedades Anónimas y Asociaciones, a tener Asambleas y sesiones de Junta Directiva, a través de medios electrónicos, demostrando la citación y las actas firmadas, por lo menos, por la cantidad mínima de miembros que indiquen las normas legales.