Domingo 12 DE Julio DE 2020
Opinión

Abrir la economía, sin descuidar la salud

“En esta pandemia están muriendo más personas jurídicas, que personas de carne y hueso”.

Fecha de publicación: 25-05-20
Por: Richard Aitkenhead Castillo

Las situaciones complejas requieren soluciones creativas, no necesariamente complejas. La crisis actual requiere que controlemos emociones y actuemos en varios frentes de forma independiente, pero coordinada. El Presidente ha enviado un mensaje positivo con la designación de Edwin Asturias, un connotado doctor de reputación internacional para liderar la estrategia nacional contra el COVID-19, en términos de salud. De la misma forma, debiese designar a una entidad o persona para liderar la apertura económica, con los adecuados protocolos de seguridad y prevención. Otra persona, dentro del gobierno, debiese estar a cargo de impulsar la ejecución inmediata de los programas de asistencia, alivio y apoyo. Para terminar, requiere de nombrar a la persona o entidad encargada de lograr la elaboración anticipada del programa de reactivación económica para el último trimestre del año. El equipo de gobierno estará tan atareado tratando de sortear los desafíos de esta crisis, que no puede realizar la coordinación de estas prioridades.

Sobre el combate al COVID-19, reitero la bienvenida al doctor Asturias que desde antes de su llegada ya advirtió la importancia del mes de junio dentro del crecimiento de la curva de contagios en el país. Su experiencia será, sin dudas, una adición importante en el esfuerzo de contención, administración de la atención médica, el control del contagio y de paso, liberar un poco la carga del Presidente en temas de salud, para atender otras facetas derivadas de esta crisis inesperada.

En el segundo de los desafíos, la apertura gradual pero amplia de la actividad productiva, es fundamental un balance adecuado entre los objetivos de salud, con buscar reducir la caída de la economía y controlar los impactos sociales negativos. Sobre esta materia, el presidente de INCAE, Roberto Artavia, compartió esta semana, de forma virtual, una excelente presentación sobre el modelo desarrollado y ahora disponible para Centroamérica en la administración de este proceso, el que ya se está ejecutando en Costa Rica y próximamente en El Salvador. Ojalá se lograse un acuerdo de cooperación entre INCAE y el gobierno de Guatemala, en un marco de participación amplia, para avanzar en este urgente tema, ya que como bien se citó en la conferencia, “en esta pandemia están muriendo más personas jurídicas, que personas de carne y hueso”.

La tercera de las urgencias es garantizar la ejecución inmediata de los programas de asistencia, alivio y apoyo, especialmente en lo referente a transferencias de dinero para los trabajadores suspendidos en la economía formal, el amplio número de emprendedores informales que no tienen red de protección social, las familias de menores recursos en el interior del país y el acceso a crédito para capital de trabajo en la reapertura de las Mipymes. De nada servirán estos recursos en tres meses, por bien que se desee definir los trámites requeridos para obtener la ayuda. Su utilidad y valor está en la capacidad de ejecución amplia, inmediata, no burocrática de los recursos aprobados. Es un ahora o nunca.

Para terminar, este es el momento de recurrir a una entidad específica que coordine la propuesta del plan de reactivación económica, con consultas sectoriales amplias y con características de los planes de posguerra de la Segunda Guerra Mundial, que incluya cuando menos tres componentes cruciales: una masiva inversión en infraestructura, con alianzas público-privadas eficientes y transparentes; una fuerte inversión en fortalecer la capacidad exportadora de bienes y servicios a los Estados Unidos, con un fuerte componente de generación de empleo; y, asegurar privilegiar el fortalecimiento de la economía rural y las Mipymes en la recuperación económica. Es apostar a la innovación y al emprendedor privado, individual o en cooperativas, para alcanzar un mejor futuro. Esta crisis, brinda la oportunidad de cambiar el rumbo del país.