Martes 29 DE Septiembre DE 2020
Opinión

Financiación no tradicional, otra palanca para enfrentar la crisis de salud pública

El mercado de capitales y acciones es incipiente en nuestro medio en buena medida debido a que las empresas se resisten a abrir sus estructuras patrimoniales y que la ley del mercado de valores se encuentra desactualizada”.

Fecha de publicación: 09-04-20
Por: Juan José Micheo Fuentes

En eso de la financiación empresarial no hay recetas. Las compañías utilizan fuentes tradicionales de crédito como las que apoyan al capital de trabajo, las operaciones de comercio exterior y diferentes tipos de créditos con garantías hipotecarias, fiduciarias y/o prendarias.

En otros países con ambientes financieros más sofisticados se han desarrollado interesantes figuras que apoyan el crecimiento de los negocios, en nuestro medio esa clase de instrumentos no han evolucionado por la falta de certeza jurídica. Una de esas fuentes no tradicionales de fondos lo constituye el Leasing o Arrendamiento de bienes.  Dicho servicio es proporcionado por empresas especializadas que adquieren los activos por encargo de los clientes, gozando estos últimos del uso de los activos a cambio del pago de rentas, trasladando la propiedad al término del contrato a nombre del arrendatario. Es un instrumento financiero muy utilizado en otros países para adquirir maquinaria, equipos, vehículos, sistemas de informática, inmuebles y otros bienes; servicio que aprovechan mucho las pequeñas y medianas empresas así como personas individuales. 

Existe una iniciativa de ley sobre esta materia que se analiza en el Congreso de la República y que se encuentra en tercera lectura desde mayo de 2016, la cual establece el marco legal para que entidades comerciales, bancos y empresas financieras incluyan el leasing en sus carteras. A dicha iniciativa se han hecho tres enmiendas, que incluye la creación de contratos inmobiliarios, habitacionales y de vivienda de interés social.

Hay otras fuentes menos conocidas en el medio, como son las operaciones bursátiles que también se utilizan para agenciarse de fondos. En Guatemala la Bolsa Nacional de Valores entidad privada está autorizada para que las empresas pueden colocar títulos-valor a corto y mediano plazo (pagarés, bonos y otros valores). Y vender acciones para capitalizar sus empresas.  El mercado de capitales y acciones es incipiente en nuestro medio en buena medida debido a que las empresas se resisten a abrir sus estructuras patrimoniales y que la ley del mercado de valores se encuentra desactualizada. Existen otras fuentes modernas de financiación como son los fondos de inversión y capital de riesgo, que son sociedades que adquieren participaciones accionarias minoritarias y ofrecen apoyo gerencial a las compañías.

Para que estas opciones se cristalicen queda en la esfera del Congreso de la República emitir el andamiaje legal a fin de que estas operaciones de financiamiento se vuelvan una realidad; sobretodo en estos momentos difíciles por la crisis de salud pública que estamos viviendo que garantizaría liquidez a las empresas, sostendría los negocios planilla de trabajadores y reactivaría la economía del país.