Lunes 25 DE Mayo DE 2020
Opinión

Solo habas se cuecen…

Fecha de publicación: 06-04-20
Por: Jose Rubén Zamora

En todos lugares se cuecen habas, sin embargo, en Guatemala solo habas se cuecen: este domingo, a puerta cerrada, con desparpajo, inmoralidad, cinismo y absoluto desprecio y desdén a los guatemaltecos, no obstante la devastadora pandemia exponencial que empezamos a experimentar -que se traducirá en dolorosas pérdidas en vidas humanas, elevado número de contagiados sintomáticos y asintomáticos, una red hospitalaria hiper desbordada y con exceso de sobrecarga, además de pérdidas económicas: caída dramática de la producción, cierre de empresas, desempleo, aumento significativo de la pobreza y la extrema pobreza- de proporciones incalculables y sin precedentes conocidos, los diputados cobijados en aberrante Pacto de Corruptos, entre ellos, el emblemático granuja, canalla, bribón y ladronzuelo de Felipe Alejos, se han recetado un paquete para la cleptocracia de nada menos Q3.5 millardos (Q3.5 mil millones) para llenar sus bolsillos disfrazándolos y distribuyéndolos en diferentes entidades del Estado.

Para taparle el ojo al macho, y atenuar la presión de la opinión pública, en el último momento retiraron el aporte a la Asociación de Dignatarios, al Parlacen y al propio Congreso y asignaron Q26 millones en concepto de bono de riesgo a los empleados de Salud, lo que representa un modesto 0.5 por ciento de la ampliación presupuestaria.

Además, aprobaron Q1.2 millardos para honrar el pago de deuda externa, cuando, incluso el propio Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, han recomendado, tanto a los gobiernos como a las instituciones financieras multilaterales y a los acreedores bilaterales, que “congelen el reembolso de deudas” para que puedan liberar dinero para combatir la pandemia del coronavirus. Que esperen un momento más propicio y más afortunado, para renegociar pagos de deuda externa y llegar a acuerdos en momentos de mayor certidumbre y calma económica. La amortización de estos Q1,200 millones, bien pudiesen retenerse para una segunda “ronda” de combate financiero a la catástrofe que inevitablemente vendrá y habrá que abordar. Los organismos financieros internacionales y acreedores bilaterales en esta coyuntura de crisis generalizada a escala global, nos comprenderán y apoyarán sin mayores discusiones, si se les pide una moratoria en el marco de la calamidad, mientras se tiene una evaluación más rigurosa del impacto de la pandemia y la financiación que requerirá el país. En el caso de Guatemala, no será cuesta arriba conseguir el apoyo de los organismos financieros multilaterales y los acreedores bilaterales, sobre todo, debido a la historia de buen crédito que nos ha caracterizado. 

Es propicio decir que no cabe duda que estamos en manos de una mayoría de diputados malandrines e ignorantes enciclopédicos de colección, que solo andan buscando cómo asaltan en despoblado.

Sin embargo, confiamos en que el presidente Giammattei, con su característica seriedad y su carácter firme y fuerte vetará esta ampliación presupuestaria fuera de contexto, cuya única razón es la sinrazón.