Domingo 5 DE Abril DE 2020
Opinión

“El poder en tiempos de pandemia”

Otro enfoque para aportar a la conversación cotidiana.

Fecha de publicación: 26-03-20
Por: Mario Mérida

Hace unas semanas publiqué en este espacio la propuesta de Michel Foucault, para la readaptar y rehabilitar a los reclusos (‘VIGILAR Y CASTIGAR’). En este libro Foucault se refiere al reglamento de una ciudad francesa de fines del siglo XVIII, que prevé una serie de medidas a tomar bajo la eventualidad de una peste. Entre otras: “que la calle queda bajo la autoridad de un síndico, que la vigila”; que “se ordena a cada uno que se encierre en su casa, con la prohibición de salir”; que “cada familia habrá acumulado sus provisiones”; que “cuando es absolutamente preciso salir de las casas, se hace por turno, y evitando todo encuentro”. En esta oportunidad comparto los párrafos relevantes del artículo ‘El poder en tiempos de pandemia’ de Agustín Laje (21-03-2020, https://es.panampost.com/), que hace referencia al libro de Foucault, pero enfocado al PODER y a la coyuntura actual.

Laje inicia por consignar lo expresado por Gilles Deleuze, en su libro ‘Post-scriptum sobre las sociedades de control’ (2012), que supera lo argumentado por Foucault, porque “en virtud de los nuevos modos de producción, los entornos de encierro disciplinarios están condenados a perecer”.

En cuanto a la ideología de la historia general de la humanidad, Laje indica que “presenta la misma tendencia que la curva de evolución del ’IPhone’: el nuevo es siempre mejor. Y ocurre hoy, sin embargo, que una pandemia por ahora incontrolable pone en jaque la salud a nivel global, detiene la economía y, en lo que aquí hago foco, devuelve la ’biopolítica’ y el modelo del encierro al primer plano”. Otra visión interesante, es la operatividad de los ‘“mecanismos psicopolíticos operando en segundo plano, pues las tecnologías (Big-Data y espionaje cibernético particularizado) en que estos se basan continúan operando”’.

También aprecia el impacto del empleo de las redes e Internet y su “aumento exponencial en tiempos de cuarentena: todo tendrá lugar en ellas”. En un segundo plano habla del psicopoder es, como efecto, simplemente subjetivo: lo “sentimos de tal manera, precisamente porque no lo sentimos habitualmente”. De esa cuenta el “poder político como tal, bio y psico, ha aumentado significativamente y aumentará”.

Laje concluye que “el espíritu comunitario que se demanda no puede más que presentarse (con honrosas excepciones, claro) en forma de Narcisismo 2.0: aquí estoy yo, en mi casa, como es debido, porque yo soy un ciudadano de bien”.