Viernes 5 DE Junio DE 2020
Opinión

¿Retiro del Parlacen?

Fecha de publicación: 14-02-20

Quienes adversan la existencia del Parlamento Centroamericano (Parlacen) advierten que es un foro totalmente ineficaz, que no ha aportado absolutamente nada relevante desde su instalación en 1991, o sea durante más de 28 años de vida institucional, y que, en realidad, es un oneroso elefante blanco que garantiza plazas bien remuneradas a politiqueros y que asegura impunidad a los exgobernantes de los Estados Parte, ya que, a través del respectivo Tratado del Parlacen, se les reconoce derecho de antejuicio o de desafuero.

Por cierto, los expresidentes y ex vicepresidentes se mantienen impunes en el Parlacen durante cuatro años, después de haber entregado los cargos de gobernantes, gracias a que la 5a. Magistratura de la Corte de Constitucionalidad (2006-11) no dejó sin vigencia la disposición del Tratado del Parlacen (incorporada a este en 2008 a petición del régimen populista de Álvaro Colom) que garantiza a los parlamentarios guatemaltecos el derecho de antejuicio (no previsto en la Constitución), lo que supuso un radical cambio del criterio jurisprudencial sentado por la 4a. Magistratura de dicha Corte (2001-6).

Han gozado del derecho de antejuicio que brinda el Parlacen los expresidentes de Guatemala Vinicio Cerezo (1986-91), Ramiro De León (1993-6), Álvaro Arzú (1996-2000), Alfonso Portillo (2000-4), Álvaro Colom (2008-12) y Alejandro Maldonado (2015-6), así como los ex vicepresidentes Roberto Carpio (1986-91), Arturo Herbruger (1993-6), Luis Flores (1996-2000), Juan Francisco Reyes (2000-4), Rafael Espada (2008-12) y Juan Alfonso Fuentes (2015-6). Actualmente, gozan de dicho derecho de antejuicio el expresidente Jimmy Morales y el ex vicepresidente Jafeth Cabrera (2016-20). Los únicos que declinaron formar parte del Parlacen fueron el expresidente Óscar Berger (2004-8) y el ex vicepresidente Eduardo Stein (2004-8).

Desde la fundación del Parlacen, como ya apuntamos, se criticó que los expresidentes y ex vicepresidentes de los Estados Parte se convirtieran en diputados natos del Parlacen, es decir sin ser elegidos, extremo que les ha garantizado un escudo de impunidad para que no puedan ser encausados criminalmente por hechos punibles derivados de sus gestiones públicas.

Por otro lado, las decisiones del Parlacen son meras propuestas y recomendaciones, ya que no son vinculantes (obligatorias) para los Estados-Parte. Esto impide que el Parlacen sea una institución eficaz. El número de diputados al Parlacen por cada país (22) también ha sido motivo de cuestionamiento.

Costa Rica se ha resistido a formar parte del Parlacen, porque, además de que no ve efectividad en dicho foro, no está de acuerdo con que los exgobernantes formen parte del Parlacen ni que se elijan diputados al Parlacen, ya que sostiene que debería estar integrado por representantes de los respectivos congresos nacionales.

A pesar de las objeciones, válidas y justificadas, no ha habido voluntad política para reformar el Parlacen. Por tanto, este, como ya expresamos, sigue siendo un “elefante blanco”, que solamente representa costo sin beneficio para los países, así como un “refugio de impunidad” tanto para los expresidentes y ex vicepresidentes, como para los demás parlamentarios.

De ahí que se haya planteado, en reiteradas oportunidades, que el Estado de Guatemala denuncie el Tratado del Parlacen y se retire de dicho organismo regional.