Viernes 18 DE Septiembre DE 2020
Opinión

Cancelación de partidos

Fecha de publicación: 13-02-20

En lo que va del año, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha cancelado otros cuatro partidos políticos: Fuerza, Partido Productividad y Trabajo (PPT), Encuentro por Guatemala y Avanza.

Sin embargo, los actuales magistrados propietarios del TSE, empoderados después de que la Corte Suprema de Justicia no los despojó de su inmunidad por las anomalías e irregularidades incurridas durante el proceso electoral que se realizó el año pasado, a pesar de que han transcurrido casi seis meses después de que la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) del MP solicitó al TSE la cancelación del partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), fundado por el exgobernante populista Álvaro Colom (2008-12), quien por cierto ha sido el peor valorado por la población al final de su mandato en la historia política de Guatemala desde el año 1986 (tres por ciento de aprobación de su gestión), y su esposa Sandra Torres, a raíz de que esta financió su campaña electoral de 2015 de manera irregular, ya que no registró contablemente ingresos percibidos y gastos ejecutados por un monto de Q27 millones 689 mil 304, no ha dado visos de que procederá a cancelar dicho partido.

Efectivamente, dicha petición fue formulada por el MP al TSE el 29 de agosto de 2019 por el fiscal Andrei Vladimir González Arteaga, en la cual se expone que cuatro personas están acusadas penalmente por la supuesta comisión de los delitos de Financiamiento Electoral No Registrado y Asociación Ilícita.

A mediados de 2015, la CICIG, en un comunicado, expresó: “Durante la administración de Álvaro Colom operaron por lo menos 2 estructuras de financistas que se beneficiaron con el ejercicio del poder: a) Gloria Torres: Una de las estructuras de corrupción más cercanas a la Presidencia fue la que construyó la hermana de la entonces esposa del presidente, Sandra Torres (…) quien fue una de las fundadoras de la UNE y tuvo a su cargo la organización del partido. Ello le permitió relacionarse con todos los candidatos a alcaldes y alcaldes en funciones de esta organización; y b) Obdulio Solórzano Montepeque: Lo que se presenta es la participación de un presunto miembro de un grupo dedicado al narcotráfico en posiciones importantes de gobierno. Solórzano, financista de la UNE, fue postulado y electo, en 2003 y por este mismo partido, como diputado por Escuintla; a principios del gobierno de Álvaro Colom, fue nombrado director de FONAPAZ. Su gestión al frente de esta entidad estuvo caracterizada por denuncias de corrupción”.

En todo caso, el Director del Registro de Ciudadanos (RC) del TSE ha anticipado que se tomará su tiempo antes de proferir la resolución de inicio del proceso de cancelación del partido UNE. Por cierto, conforme a la Ley Electoral después de emitida dicha resolución, el RC deberá correr audiencia al partido UNE por 30 días hábiles, respecto de las razones invocadas. Al evacuar audiencia, el partido UNE podrá ofrecer prueba de descargo. En este caso, el RC deberá abrir a prueba el procedimiento por otros 30 días hábiles, para que se reciban las pruebas ofrecidas. Posteriormente, el RC, dentro de los diez días siguientes, deberá resolver sobre si el partido UNE se cancela o no.

Sin duda, este lento procedimiento de investigación y cancelación del partido UNE le aseguró a los diputados postulados y electos de la UNE (54) ocupar cargos directivos y de representación en la actual Legislatura. ¡Qué vergonzoso!