Martes 25 DE Febrero DE 2020
Opinión

Juicio político contra Trump

Fecha de publicación: 24-01-20

Como se recordará, la Cámara de Representantes de los EE. UU. (Cámara Baja del Congreso), con el voto favorable de la mayoría de los congresistas del Partido Demócrata, aprobó iniciar un juicio político (“impeachment”, en el sistema angloamericano) contra el presidente Donald Trump, por abuso de poder y obstrucción al Congreso, a raíz de una conferencia telefónica que este sostuvo con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, durante la cual Trump le solicitó a este último que investigara actividades sospechosas del ex vicepresidente de Barack Obama, Joe Biden (2009-17), actual precandidato presidencial, y el hijo de este, Hunter, en Ucrania.

En todo caso, Hunter Biden fue contratado con una remuneración de US$50 mil mensuales por la empresa Burisma Holdings, en abril de 2014, siendo el fundador de la compañía un aliado político de Viktor Yanukovych, entonces presidente de Ucrania. Los republicanos han insistido en que debe investigarse si hubo o no actos de corrupción con motivo y durante dicha contratación.

La Constitución de los EE. UU. establece que la Cámara de Representantes puede decidir que altos funcionarios sean sometidos a juicio político, por la comisión de delitos graves.

Después de que la Cámara de Representantes abre el respectivo juicio político, el Senado (Cámara Alta del Congreso) debe enjuiciar al imputado. Si el acusado resulta condenado con el voto favorable de, por lo menos, las dos terceras partes de los senadores, el funcionario es destituido e inhabilitado para desempeñar otros cargos. Lo anterior sin perjuicio del juzgamiento criminal posterior ante la justicia ordinaria, que puede redundar en castigos penales.

En el pasado se entabló juicio político contra dos presidentes en ejercicio, Andrew Johnson (1865-9), en 1868, y William Clinton (1993-2001), en 1998-9, este último por perjurio y obstrucción a la justicia en el caso “Lewinsky”, aunque ninguno de los dos resultó condenado. En 1974, el presidente Richard Nixon (1969-74) renunció antes de que la Cámara de Representantes abriera juicio político en su contra, por obstrucción a la justicia en el caso “Watergate”. Posteriormente, Nixon fue indultado por su sucesor, Gerald Ford (1974-6), lo que impidió que fuera juzgado penalmente.

La acusación contra el presidente Trump ha sido enviada al Senado y, por ende, en esta Cámara del Congreso se ha iniciado el procedimiento respectivo. Sin embargo, dado el carácter político del “impeachment”, debe tenerse presente que el Partido Republicano, que postuló a Trump como presidenciable, cuenta con mayoría absoluta en el Senado, y que el juicio político se está sustanciando en plena campaña electoral, se ve muy improbable que prospere el juicio político en contra de Trump en el Senado estadounidense.

De cualquier manera, el presidente Trump pretende ser reelecto en las elecciones que se celebrarán en noviembre de este año, por lo que el “impeachment”, que tiene dividida a la opinión pública, podría afectarlo negativamente, aunque la “victimización” en política también conlleva bonos electorales positivos.

Por otro lado, el presidenciable Joe Biden, quien lidera los sondeos de opinión para ganar las primarias del Partido Demócrata, podría sufrir electoralmente por la exposición pública del “affaire Hunter”.