Martes 22 DE Septiembre DE 2020
Opinión

Puede más la hiel que la miel

A Guatemala le hace falta mucho conciliar.

Fecha de publicación: 15-01-20
Por: Rodolfo Neutze

En las vísperas de mi toma de posesión como diputado del Congreso de la República recibí mensajes de muchos queridos amigos deseándome suerte y fuerza por llegar a un lugar con tan mala imagen y necesitado de consensos y cambios. Pero también me tocó la desagradable tarea de recibir mensajes de “cercanos” que por culpa de una fuerte campaña negra, de los enemigos políticos me reclamaban supuestas decisiones a toda luz contrarias a mi probada historia de vida.

Más que enojarme con estos mensajes me dolió mucho ver que gente “de bien” crea más la porquería que le llega por WhatsApp que los principios que supuestamente le conocen a uno. Un Parlamento exige acercarse a otros bloques para lograr cambios positivos para el país, más en un poder legislativo con ¡diecinueve partidos!

Es muy cierto que tomar la decisión de postularme y ser electo diputado fue difícil porque es la profesión más odiada en Guatemala y me preocupaba el impacto en mi familia. Pero hoy, gracias a los ataques y a la mentira, es cuando me siento más seguro de lo que me toca hacer como diputado. Mi tarea será intentar conciliar esa guerra que existe entre el sentir ideológico y los principios en esa enorme mayoría de buenos guatemaltecos que solo perciben en la política transa y oscuridad. No puede ser que nos hayamos acostumbrado a preferir narcos y pícaros reconocidos simplemente porque “piensan” igual que nosotros y no buscar la gente que no piensa como nosotros pero sí quiere lo mismo, claridad y respeto absoluto de la ley y la propiedad privada.

El Congreso somos 160 diputados que representamos la realidad nacional, hay pícaros y largos en ambos lados del sector ideológico. La dura tarea será conseguir esos 81 votos para poder pasar las leyes que saquen a Guatemala adelante y no la mantengan en el pasado como le conviene a los extremistas de ambos lados.

En cuatro años serán muchos los mensajes de ataque y pocos los de felicitaciones, pero si se logra legislar aunque sea un poco para beneficiar a las mayorías, habrá valido la pena.