Lunes 20 DE Enero DE 2020
Opinión

La justicia merece supremacía profesional

Un magistrado de la CSJ se tiene que haber desempeñado por un período completo como magistrado de las Cortes de Apelaciones o de los tribunales colegiados que tengan la misma calidad.

Fecha de publicación: 13-12-19
Por: Silvia Tejeda

En esta oportunidad, más que nunca, es imperativo hacer ver a los integrantes de la Comisión de Postulación para la Corte Suprema de Justicia, que está en sus manos, un alto porcentaje, de hundir el sistema de justicia guatemalteco, aceptando como candidatos a profesionales inexpertos, incapaces, algunos peones de las mafias, que van tras los cargos ya entregados a una consigna, o de asumir un cambio para que se valore la capacidad, la experiencia y la trayectoria honesta de quienes aspiran a una magistratura.

Desde una perspectiva, por coincidencia, saltó al conocimiento público la actitud de los que pretenden que se otorguen punteos a quienes tienen alguna experiencia como catedráticos universitarios, menos de cinco años, para que se les ajusten punteos a base de sumar el desempeño de estos docentes. Es extraño que, quienes se justifican y defienden esa forma de sumar puntos, ni siquiera reflexionen acerca de que un buen catedrático es un teórico, que tiene mucho conocimiento sobre una materia, pero que eso no significa que su manejo de la teoría, lo convierta en un experto para analizar, comparar, discernir, donde el factor humano de los casos, significa todas las variantes que pueda tener un dictamen justo.
Desde otra perspectiva, se observa que la misma Comisión Postuladora a Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, insiste en no permitir que los jueces compitan como aspirantes a los cargos de Magistrados, cuando son los jueces los profesionales que conocen de cerca la estructura del Organismo Judicial, tienen experiencia y se han capacitado para desempeñarse. La realidad que se den casos de jueces que han sido señalados por venales y parciales para ejercer su potestad, no debiera tomarse como una justificación determinante que, de un plumazo le vede la participación como aspirante para desempeñar un cargo de magistrado, siendo ellos la columna vertebral del Sistema Judicial.

La visión de las dos coincidencias, acercando el lente un poquito más, lo que se observa es la expresión de dos decisiones, realizadas por dos agrupaciones representativas diferentes que, sin proponérselo se unen para insistir en que el Organismo Judicial sea integrado también por profesionales que no estén tan capacitados para desempeñarse, pero que por auparlos con punteos sin sustancia, o por ser abogados litigantes, digamos, de reconocida trayectoria, acrecientan su figura, ante una posible elección.

Los presidentes de las diferentes agrupaciones de jueces se han manifestado en contra de las dos disposiciones expuestas en este artículo pues consideran que se está haciendo una interpretación totalmente errónea de la Constitución de la República, a la que se ha sumado la opinión de la presidenta del Tribunal A de Mayor Riesgo quien ha expresado, dentro de otras aseveraciones que: “El artículo 216 de la Constitución Política de la República, claramente expresa que un Magistrado de la CSJ se tiene que haber desempeñado por un período completo como Magistrado de las Cortes de Apelaciones o de los tribunales colegiados que tengan la misma calidad”.

Los guatemaltecos le exigimos a la Comisión que también haga una reflexión histórica de los últimos 30 años y analice a dónde se ha llevado el papel de ese Organismo, cuando se acunan y se protegen profesionales inmorales, venales y serviles que han puesto al servicio de la impunidad y la criminalidad, que viste de marca, la potestad de sus dictámenes. Ahí está la materia oscura que, en cada elección, debiera combatirse con justicia y un poco de respeto y patriotismo hacia Guatemala.