Lunes 20 DE Enero DE 2020
Opinión

Comisión de Postulación del TSE

Fecha de publicación: 13-12-19

De conformidad con el Artículo 139 de la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP), el Congreso, 60 días antes de que venza el período de funciones de la actual magistratura del Tribunal Supremo Electoral (TSE), deberá instalar a la Comisión de Postulación que, dentro del plazo de un mes, deberá preparar una nómina de 40 candidatos a magistrados del TSE, entre quienes el Congreso, con el voto favorable de las dos terceras partes de los diputados, deberá elegir a los 10 magistrados del TSE (5 titulares y 5 suplentes) que fungirán por un período de 6 años.

A finales del mes pasado, el Congreso convocó a que se integrara la referida Comisión de Postulación, aunque con un retraso de varios meses, porque, conforme a la LEPP, lo debió haber hecho, a más tardar el 30 de abril de 2019, toda vez que el período de funciones del TSE venció el 30 de junio de 2019, y no el 18 de marzo de 2020 como aseguran los actuales magistrados del TSE, con base en que tomaron posesión hasta el 18 de marzo de 2014. Sin embargo, el respectivo período de funciones institucional del TSE se inició el 30 de junio de 2013 y venció el 30 de junio de 2019.

De acuerdo con la LEPP, la indicada Comisión de Postulación la integran el Rector de la Usac, el Decano de Derecho de la Usac, un representante del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG), un representante de los rectores de las Universidades Privadas y un representante de los decanos de Derecho de las Universidades Privadas. Cada uno deberá tener un suplente.

El Congreso, ante el marcado retraso, debe juramentar e instalar la indicada Comisión de Postulación cuanto antes, con el propósito de que los nuevos magistrados del TSE puedan tomar posesión de sus cargos a la brevedad. En todo caso, el CANG debe convocar a una asamblea de sus colegiados activos, a fin de que en ella se elija a sus representantes titular y suplente; y, asimismo, los Rectores y Decanos de Derecho de las universidades privadas deben designar a sus respectivos representantes (titulares y suplentes).

De 1983 al 2002 se mantuvo la calidad e independencia de los magistrados del TSE. No obstante, en el año 2002, época en que el “eferregismo” dominaba el Congreso, se cayó en la tentación de elegir magistrados proclives a inscribir la inconstitucional candidatura presidencial de Efraín Ríos Montt, por lo que se politizó la integración del TSE. Sin embargo, la actual magistratura del TSE ha sido el acabose y, por ende, lo procedente es que se inicie un proceso de renovación de la autoridad electoral, así como del sistema de partidos políticos.

Se esperaría, entonces, que tanto comisionados como congresistas privilegien el mérito, la independencia de criterio, la integridad personal y la excelencia a la hora de designar candidatos y magistrados, respectivamente, aunque sabemos que la partidocracia propugna por todo lo contrario, ya que su intención y pretensión siempre ha sido y es la cooptación del TSE para garantizarse sus intereses creados, ni más ni menos. Luego, solo los ciudadanos empoderados, en el ejercicio del derecho de resistencia contra la opresión, pueden frustrar la perversión de los politiqueros.