Viernes 21 DE Febrero DE 2020
Opinión

Ni a medias con la educación media

La solución a los problemas que vive la educación media en el país demanda, ante todo, un nuevo modelo operativo que se enfoque en atender las causas reales del problema.

Fecha de publicación: 10-12-19
Por: Hugo Maul R.

Sin duda, docentes adecuadamente preparados y seleccionados en función al mérito son dos aspectos cruciales para mejorar la calidad de la educación media. Sin embargo, no basta con que el docente cuente con las competencias necesarias para hacer su trabajo y que se haya ganado el puesto mediante un sistema de oposición, también hace falta que dicho docente imparta clases durante el tiempo efectivo que mandan los cánones internacionales. Cuestión que va más allá de celebrar con bombos y platillos que los alumnos asistan 180 o más días a clase; no basta con que los docentes “marquen tarjeta” cuando entran y salen del plantel educativo, hace falta que impartan de manera efectiva cada una de las horas que establecen los lineamientos respectivos. Según estudios recientes por parte del Programa Umbral, del Millennium Challenge Corporation –MCC–, agencia de cooperación estadounidense, los docentes de educación media en Guatemala imparten menos del 60 por ciento del total de horas de clase que requieren los estándares internacionales. Por si esto fuera poco, indica esta fuente, los institutos de educación media tampoco cuentan con directores que sean líderes de sus centros educativos y que organicen los medios a su alcance para el aprendizaje efectivo de los alumnos. Factores que, en conjunto, hacen que el aprendizaje sea una tarea imposible.

¿Cómo hacer para revertir esa situación? El Programa Dirigido a Mejorar la Calidad de la Educación del Ciclo Básico, del MCC, ha identificado un conjunto de elementos mínimos con los que se debería contar para brindar educación de calidad: lograr que los centros educativos tengan docentes que saben lo que enseñan y directores que sean líderes de su centro educativo; monitorear a los docentes para asegurar que el tiempo efectivo de clase sea de al menos 850 horas al año; que los estudiantes cuenten con libros de texto y materiales educativos; y que la infraestructura educativa cuente con características mínimas, sanitarios, por ejemplo, para que estudiantes y docentes puedan desarrollar las actividades de enseñanza y aprendizaje. La solución a los problemas que vive la educación media en el país demanda, ante todo, un nuevo modelo operativo que se enfoque en atender las causas reales del problema. Aspectos que, claramente, requieren de recursos adicionales; sin embargo, si se sigue gastando de la misma manera que se ha hecho hasta el día de hoy, no hay cantidad de recursos que alcancen ante los graves problemas de diseño del sistema actual. No basta con incrementar los recursos que se dedican a la educación media si estos se invierten en aspectos que no van a solucionar las causas de la baja calidad, tal como ocurre hoy en día.