Jueves 5 DE Diciembre DE 2019
Opinión

Los viajes y los amigos

Lejos queda el recuerdo de estadistas como el Doctor Arévalo, cuyo legado es la base de una sociedad moderna, solidaria, justa y libre que se perdió en el camino.

Fecha de publicación: 03-12-19
Por: Amílcar Álvarez

Viajar es a todo dar y mejor a cuenta del erario, sin pagar un len. Los mandatarios son viajeros empedernidos y dejan de serlo por arte de magia al dejar el cargo, después se dan cuenta que convirtieron en feria la miseria y no se cansan de reconocer sus errores, sin devolver lo que se clavaron. Excusa válida para san Peter pero no para el pópulo, cansado de que los presidentes y funcionarios viajen a cada rato a pasear con promesas de cooperación que no se concretan, menos en estos agitados tiempos en que con excepciones, nadie regala nada a cambio de nada. Por embelequero en el ocaso del mandato, Jimmy viajó a Turquía y Dubái a inaugurar embajadas, sin darle tiempo a la mocosita de abrir otra en el Polo Norte. En el pasado les gustaba ir a las reuniones de los países no alineados y hablar de la inmortalidad del cangrejo y de amores y penas que en este gobierno ni con pan son buenas. La conclusión fue que es mejor alinearse con los alineados, para no salir jodidos y terminar reencauchados. Ratitos a pie y ratitos andando, la gente se aleja de la política aburrida de tanto párrafo, sin que prediquen con el ejemplo la bola de listos que andan dando tumbos antes de cada elección, resucitando al recetarse el bono revolucionario, del estrés y del pliro, poniéndose dientes de oro rezando que no les cuenten las costillas, y devolver el pisto malversado.

Lejos queda el recuerdo de estadistas como el Doctor Arévalo, cuyo legado es la base de una sociedad moderna, solidaria, justa y libre que se perdió en el camino, al faltar gobernantes que concilien la teoría y la praxis con el apoyo y respeto genuino del pueblo, continuado la esclavitud impuesta de una fantasía amarga sin domarla una brisa de verdad de los que callan y otorgan sin resolver la crisis estructural del país. Quedando solo admirar la astucia de los pobres que con alegría se mueren de hambre, al no lograr acuerdos básicos permitiendo el cambio real. Un compromiso que impulse y consolide una alternativa política definida, viable y confiable con participación de ideas y realidades, reafirmando la democracia como sistema de vida, compartiendo la libertad, el progreso y la paz con responsabilidad social. Es tiempo de rectificar y dejar de pelear con la realidad o nos lleva la chingada… Y no es cuento.

Mientras el momento llega, déjeme contarle que el otro día conversaban en la Zona Viva el cantante Robert King con Moncho y otros amigos, delatando las carcajadas que el tema era ameno. Después entraron donde Mario a degustar un róbalo y no un robao como dice Julián de la Coruña y Serafín de la Cera y Gómez, –que hace pesas sin tener fábrica– usando bigotes tipo Pancho Villa para despistar al enemigo. Esos cuates conservan intacto el buen humor, aunque a veces se pelean por no entender las sutilezas de la vida ni la fuerza del huracán Fifí. Fieles a su estilo saben que las ilusiones del corazon retoñan, sin olvidar que los polvos perdidos no se recuperan ni tampoco las emergencias dejadas en un tablao improvisao, bailando de medio lado. De esa cuenta, dicen que Chispa tiene un gato azul y blanco como Roberto Carlos en el vieux Brésil, y que el brujo de Reu le recetó tomar polvos de Ortiga tres veces al día y desinflamar la protesta, guardados en un pomo como si fuera oro. La única molestia es dormir con los ojos abiertos y las piernas despernancadas, evitando que Alí Babá y los 40 ladrones que andan sueltos le roben sus melones. También medita en línea recta sobre el origen de la Luna, tratando de averiguar porqué el jimmy en ese lugar disfruta los últimos días de la guayaba, antes de caer en los brazos de Baco y del olvido en el tambo…