Jueves 5 DE Diciembre DE 2019
Opinión

Guatemala el Corazón del Mundo Maya

Es tiempo de cambiar.

Fecha de publicación: 03-12-19
Por: José Alejandro Arévalo Alburez

Este domingo vi la nueva película de Netflix: “Guatemala Corazón del Mundo Maya”. Al verla uno se siente invadido de sentimientos de admiración, orgullo y agradecimiento por haber nacido en este extraordinario pedacito del globo terráqueo, bendecido por su enorme riqueza natural y la grandeza de sus habitantes.

Nuestro reconocimiento a Netflix, al Inguat y productores, directores, camarógrafos, guionista, sonidistas, montaje, narrador, Luis Ara, Ignacio Jaunsolo, Juan Manuel Apolo, Agustín Fagetti, Sthefani Viñoly, Ramón Cardini, Constanza Silva, Christian Morales, La Mayor, Colour, Trailer Films, SKA Films.

Es muy difícil que no nos sintamos conmovidos por una documental de tanta calidad que, en apenas una hora y seis minutos, logra una apretada síntesis con buena parte de lo que nos caracteriza, estando conscientes que lo limitado del tiempo obligó a dejar por fuera otros aspectos dignos de mencionar.

Una buena producción que se agrega a la riqueza de documentales y películas, incluso ganadoras de premios internacionales, surgidas del medio cinematográfico local y foráneo, sobre nuestro país y su realidad.

Como se reafirma en esta película, la principal riqueza de Guatemala es su diversidad, el mestizaje de su gente y las historias que se esconden detrás de cada guatemalteco, descendientes de la ancestral cultura maya y la tradicional cultura hispánica. Se caracteriza por una increíble megadiversidad, variedad de flora, fauna, climas, idiomas, comidas, costumbres, todo formando un solo país. Las vistas y las descripciones de lugares, rincones, paisajes, personas y tradiciones que se muestran, constituyen una excelente carta de presentación que confirma que uno de los principales motores para el desarrollo nacional debiera ser la llamada industria sin chimeneas, la hospitalidad y el turismo.

Los factores comparativamente superiores que poseemos los guatemaltecos por haber nacido en este maravilloso país, debiera incentivarnos a trabajar ardua e inteligentemente para transformar las circunstancias, situaciones y cosas que no han permitido que haya un desarrollo más equilibrado y próspero para todos.

Vivimos en un territorio motivo de admiración, pero lamentablemente durante épocas hemos estado confrontados, antes por razones ideológicas, lucha de clases e intereses geopolíticos, y ahora por posturas y posiciones aparentemente irreconciliables respecto de la lucha contra la corrupción, el crimen nacional y transnacional, la impunidad y los malos gobiernos, así como por la descalificación casi automática, sin mayor análisis, de las ideas en función de quien o quienes las proponen.

Es tiempo de evidenciar y aislar a quienes insisten en promover la confrontación, la división y el permanente conflicto, cohesionando a la mayoría que se inscribe en soluciones constructivas, unificadoras, racionales, transformadoras y de beneficio colectivo. Es tiempo de cambiar.