Martes 10 DE Diciembre DE 2019
Opinión

AMLUDI: mujeres organizadas para la Vida

“Valga este reconocimiento para todas las mujeres que luchan a favor de vidas libres de violencias y para la vergüenza de aquellos que solo buscan satisfacer sus intereses criminales”.

Fecha de publicación: 16-11-19
Por: Verónica Sajbin Velásquez / La Cuerda

Las integrantes de la Asociación de Mujeres Luqueñas para el Desarrollo Integral –AMLUDI– se organizaron hace 15 años y desde entonces acompañan a mujeres sobrevivientes de violencia. Sus cinco promotoras legales, todas mayas luqueñas, se han vuelto expertas en esta problemática. Conocen la red institucional, la ruta de atención, responsabilidades y obligaciones de cada instancia que la conforma.

Han logrado ganar casos, traer paz y alguna tranquilidad a muchas mujeres que solicitan sus servicios. Al conseguir el reconocimiento paterno de sus hijos e hijas, divorcios, pensiones alimenticias, medidas de seguridad, reconocimientos médicos por violencia sexual, pruebas de ADN, entre otros, trajeron alegría a la vida de muchas mujeres.

Las compañeras de AMLUDI trabajan con la convicción de que las mujeres tienen el derecho a vivir una vida libre de violencias y no terminar asesinadas por parte de sus agresores. La pobreza y la burocracia son algunos de los obstáculos que enfrentan para ejercer estos derechos. Por ello sienten orgullo de su gestión legal, su capacidad de incidencia y convencimiento, hacen que trámites que en tiempos “normales” saldrían en meses, se realicen en un día. Como el caso en el que lograron que el RENAP corrigiera un apellido mal escrito en la inscripción de una criatura, error cometido en dicha institución. Este trámite puede durar entre 4 y 6 meses y en este país, una madre joven sin pensión económica, puede significar su muerte o la de su criatura. Situación que las instituciones gubernamentales, muchas veces no valoran a la hora de tomarse su tiempo para los trámites respectivos.

Desde 2015 cuentan con una psicóloga, una trabajadora social y una abogada para seguir la ruta planteada por los protocolos, bajo los cuales se rigen los Centros de Atención Integral para Mujeres –CAIMUS–. Sí, esos Centros que hasta este año contaban con nueve millones de quetzales para la atención de las mujeres y que el Estado de Guatemala, en el presupuesto 2020, redujo a la irrisoria cantidad de 300 mil quetzales para toda la Red a nivel nacional.

Las compañeras de AMLUDI tenían la esperanza de formar parte de esa Red para contratar a más personal, mejorar servicios y atender a más mujeres del municipio de San Lucas Tolimán. Con esta disposición comprenden que, una vez más, el Estado no se hace responsable de lo que verdaderamente importa, vuelve a postergar a las mujeres y a invisibilizar sus problemáticas. AMLUDI seguirá trabajando, luchando y acompañando a las mujeres que lo soliciten, porque saben que la solidaridad las hará cada vez más fuertes.

Valga este reconocimiento para todas las mujeres que luchan a favor de vidas libres de violencias y para la vergüenza de aquellos que solo buscan satisfacer sus intereses criminales.