Viernes 22 DE Noviembre DE 2019
Opinión

De las dobles nacionalidades

Las dobles o múltiples nacionalidades de una misma persona, puede generar complejos problemas en las relaciones interestatales.

Fecha de publicación: 09-11-19
Por: Roberto Blum

El primer encuentro del conquistador Hernán Cortés con el Huey Tlatoani Moctezuma Xocoyotzin fue el 8 de noviembre de 1519, ayer hizo 500 años, en el lugar donde hoy se encuentra el Hospital de Jesús, fundado por el mismo Cortés para atender a los guerreros mexicas, heridos durante la conquista de la Ciudad de México-Tenochtitlan. Ese encuentro entre el español y el azteca daría origen, trescientos años después, a una nueva nación: la mexicana.

François-Xavier Guerra y Antonio Annino, en su libro Inventando la nación, escriben: “La figura de la nación domina toda la historia contemporánea. Admirada o criticada, la nación es la referencia obligada de todas las construcciones políticas modernas. Ella fue y continúa siendo, incluso donde se intenta superarla, la justificación suprema de la existencia de Estados independientes. La soberanía de la nación es el primer axioma de toda legitimidad política moderna. A pesar de las múltiples críticas de que ha sido objeto y de los muchos conflictos surgidos a causa de ella, no existe todavía un modelo alternativo al ideal del Estado-nación que nos legaron las revoluciones de finales del siglo XVIII”. Así, observamos cómo en el siglo XX se multiplica el número de los Estados-nación, hasta alcanzar cerca de los doscientos.

Una consecuencia de la formación moderna de los Estados-nación es la aparición de “nacionalidades particulares” que se atribuyen a las personas sujetas a la jurisdicción de esos mismos Estados. Es evidente que pertenecer a una nación particular conlleva derechos y obligaciones específicos, que las leyes estatales y las normas internacionales determinan.

Por ejemplo: los Gobiernos de los Estados se comprometen a proteger a sus “nacionales” dentro de su territorio y fuera de él. De hecho, un documento con el que en la actualidad se comprueba la nacionalidad de las personas es el pasaporte, emitido por la respectiva autoridad estatal. En él se solicita a las autoridades de los Gobiernos extranjeros que otorguen la ayuda y protección necesarias a los portadores de dicho documento de identidad nacional. En este sentido, la pertenencia formal a un Estado-nación implica un privilegio y ventajas personales.

Ha habido casos en los que un Estado-nación desaparece y sus nacionales quedan sin la protección estatal o bien el Estado desconoce a determinados individuos como personas sujetas a su jurisdicción, sin que estos sean reconocidos y protegidos por otros Estados. Esta condición de “apátridas” les genera a esos individuos graves desventajas. No solo se vulnera su derecho a tener una nacionalidad; las personas apátridas sufren otras violaciones de sus derechos humanos y legales. En la actualidad se estima que existen en el mundo alrededor de diez millones de individuos en esta triste condición. En contraste, existen también cada día más personas que tienen y gozan de dos o más nacionalidades. Las ventajas son evidentes para ellas.

Este hecho, las dobles o múltiples nacionalidades de una misma persona, puede generar complejos problemas en las relaciones interestatales. La teoría del Estado moderno indica que la jurisdicción estatal se da sobre una población asentada en un territorio determinado. Sin embargo, cuando la protección de un Estado-nación no es la adecuada para los nacionales de otro Estado, que habitan en la jurisdicción territorial del primero, esos habitantes binacionales están en el derecho de pedir y exigir la protección del otro Estado-nación al que pertenecen y el mismo quizás tendrá justificación para intervenir extraterritorialmente en los asuntos internos del otro Estado-nación.

Si bien existen instrumentos legales internacionales reconocidos para estos casos, la tentación de los grandes Estados de intervenir en los pequeños es grande y peligrosa para la paz y la estabilidad internacionales. ¿Debería limitarse el derecho de un mismo individuo a tener múltiples nacionalidades?