Viernes 22 DE Noviembre DE 2019
Opinión

XXIII Aniversario de “elPeriódico”

Fecha de publicación: 06-11-19

El 6 de noviembre de 1996, hace 23 años, inspirados en las libertades de conciencia y de expresión de ideas, convertimos en realidad el sueño de echar a andar un diario cuyas características fueran la verdad, la objetividad, la imparcialidad, la independencia de criterio, la tolerancia y el pluralismo.

Nuestro esfuerzo se ha visto recompensado con creces por la preferencia de nuestros anunciantes y lectores, así como por el trabajo incansable y tesonero de nuestro noble y batallador equipo.

Mucha agua ha corrido bajo el puente desde aquel inolvidable e inefable 6 de noviembre de 1996. Desde un inicio nuestra cualidad distintiva ha sido el periodismo de investigación, que a lo largo de los últimos 23 años, se ha convertido en un verdadero controlador ciudadano, en un genuino auditor social del desempeño de la función pública. La investigación periodística ha destapado y desentrañado escándalos de corrupción y ha revelado otrora inescrutables secretos de Estado.

Claro que nuestra existencia no ha sido fácil, porque no le conviene a los sempiternos enemigos de la libertad de expresión de ideas. Por tanto, hemos sido víctimas de la intolerancia y del abuso de poder, que se han traducido en cobardes intimidaciones, agresiones y ataques cibernéticos. Empero, no nos hemos amilanado, arrugado ni acobardado ante la adversidad ni ante los ataques y agresiones físicas y psicológicas. Nuestras reservas morales, nuestra profunda vocación democrática republicana, nuestros principios y valores claros y definidos, nos han dado la fortaleza espiritual y moral suficiente para no sucumbir y para seguir avanzando con paso firme, decidido y digno.

Luchamos por la instauración de una genuina democracia republicana, sustentada en un sólido Estado de Derecho, bajo el cual: (i) Las leyes sean justas, aplicables a todos por igual, tanto a gobernantes como a gobernados; (ii) Estén proscritos los privilegios, las ventajas, las prerrogativas y, consecuentemente, las discriminaciones; (iii) Se garantice la transparencia y el acceso a la información pública, no se permitan los excesos en el ejercicio del poder público, se exija la rendición de cuentas a los servidores públicos, se deduzcan responsabilidades legales a los funcionarios infieles, se persiga el tráfico de influencias y el enriquecimiento ilícito de funcionarios públicos, se protejan y garanticen los derechos fundamentales, y se privilegie el interés general y no el interés particular; y (iv) Se erradique la impunidad y se combata con mano de hierro los actos de corrupción y los crímenes contra la administración de justicia pronta y cumplida.

Celebramos nuestro XXIII aniversario con fe en nuestra pequeña gran nación, Guatemala, y con profunda mística y vocación de servicio. En todo caso, aprovechamos este feliz acontecimiento para ratificar nuestro compromiso con el país, con su gente y con el espíritu democrático.