Viernes 22 DE Noviembre DE 2019
Opinión

Los ingentes problemas urbanos de la metrópoli capitalina (II parte)

No veo proyectos serios –manejados por profesionales competentes– que no atenten contra la economía de la mayoría de la población.

Fecha de publicación: 05-11-19
Por: Eduardo Antonio Velásquez Carrera

Decíamos en nuestra entrega sobre el tema, para ver el problema de forma integral tenemos tener claro la red vial existente y que fuera construida con mucha dificultad a partir de los años cuarenta del siglo pasado, el sistema de transporte empleado, sea transporte individual (autos, motos, bicicletas, etcétera) hasta el transporte urbano colectivo tradicional y la innovación que trajo la introducción del Transmetro, como un Bus Rapid Transit –BRT– por sus siglas en inglés y de otros medios de transporte como camiones y tráileres, que fueron paulatinamente sustituyendo al ferrocarril, que dejó de funcionar a mediados de los años setenta, del siglo pasado. La forma como se dejó languidecer hasta su desaparición el gran logro de la Reforma Liberal, que fue la introducción y ampliación del sistema ferroviario en el país, es materia de estudio para la historia de los transportes en Guatemala. Naturalmente, que el aumento de la población metropolitana agravó viejos problemas como el del agua potable, la contaminación creciente de las fuentes de agua, la virtual conversión del lago de Amatitlán en un pantano y la contaminación acelerada del río Motagua, que ahora llega con sus miasmas hasta el mar Caribe. No digamos el problema de la vivienda popular y de otros sectores de ingresos medios o bajos. Hago toda esta reflexión, pues es preocupante cómo las actuales autoridades de gobierno central y municipal están enfrentando el futuro, con proyectos como el ferrocarril urbano de “La Chula” descarrilada, el proyecto de la autopista Escuintla-Puerto Quetzal –totalmente privatizado– el libramiento de Chimaltenango –que ha resultado ser un fiasco– y recientemente en la capital con la implementación del Transmetro sobre el arco del Anillo Periférico, que lograron construir las administraciones municipales de Manuel Colom Argueta y Leonel Ponciano León.

Digo que preocupa, pues no veo proyectos serios –manejados por profesionales competentes– que no atenten contra la economía de la mayoría de la población y que continúen con el juego del Pacto de Corruptos, que tantos daños le causó ya a nuestro país. Con relación a la red vial, hasta el gobierno del general Lázaro Chacón (1926-1930), existían básicamente los caminos coloniales y naturalmente los famosos “extravíos” precolombinos, hechos por la sabiduría indígena, verdaderos y antiguos habitantes del “lugar de los árboles”. Así, existían partiendo desde la Nueva Guatemala de la Asunción, los viejos caminos a Omoa (Al Atlántico), a El Salvador, a Amatitlán, a Petapa, a Chinautla, a La Antigua Guatemala, a San Pedro y San Juan Sacatepéquez, a la Nueva España (México), por ejemplo. Fue en los años finales del gobierno de Chacón que se iniciaron los trabajos de pavimentación de la avenida La Reforma, de la calle Lorenzo Montúfar y de la avenida Simón Bolívar. Con la llegada al poder político del nuevo tirano, Jorge Ubico Castañeda, que comienza el levantado del viejo empedrado y la pavimentación de calles y avenidas. Tuvo que darse el acuerdo en la Convención Americana de la Organización de Estados Americanos, realizada en Buenos Aires, Argentina, en 1936 relativa a la construcción de la carretera Panamericana o Interamericana, propiciada por el gobierno demócrata del presidente Franklin Delano Roosevelt, de los Estados Unidos de América y que hasta dos años después el dictador Ubico Castañeda, quizás a regañadientes tuvo que publicar en el Diario Oficial al ser aprobado el Decreto número 2320 de la Asamblea Legislativa de la República de Guatemala, que lo institucionalizada para nuestro país.

Hago toda esta reflexión, pues es preocupante cómo las actuales autoridades de gobierno central y municipal están enfrentando el futuro, con proyectos como el ferrocarril urbano de “La Chula” descarrilada, el proyecto de la autopista Escuintla-Puerto Quetzal –totalmente privatizado– el libramiento de Chimaltenango –que ha resultado ser un fiasco– y recientemente en la capital con la implementación del Transmetro sobre el arco del Anillo Periférico, que lograron construir las administraciones municipales de Manuel Colom Argueta y Leonel Ponciano León.