Martes 10 DE Diciembre DE 2019
Opinión

Hasta siempre, carretera Escuintla-Puerto Quetzal

Aquí yace lo que quedó del proyecto de la carretera Escuintla-Puerto Quetzal y el Programa Umbral del Millenium Challenge Corporation (MCC). Su muerte fue causada por la furia de 50 diputados que truncaron su vida.

Fecha de publicación: 31-10-19
Por: Salvador Paiz

Durante la jornada del pasado martes, a lo largo de un proceso de votación de tercera lectura altamente cuestionado en donde se rompió el quorum (tanto de Junta Directiva como de las mismas bancadas), los diputados Delia Bac, Sergio Leonel Celis, Oscar Armando Escribá, Mirma Figueroa, Sofía Hernández Herrera, Daniel Portillo, Francisco Tambriz y Tambriz del bloque Alianza Ciudadana; Juan Carlos Bautista de Creo; Alicia Beltrán y Aracely Chavarría del bloque Legislativo Reformador; Edin Leonel, Byron Chacón, Víctor Manuel Cruz, Laura Alicia Franco, Juan Manuel Giordano, Javier Hernández, Julio César Longo, Joel Martínez, Herber Melgar, Marco Aurelio Pineda, María Cristina Quinto, Sandra Patricia Sandoval, Marcos Fernando Yax y Luis Antonio Alonzo del FCN-Nación; Walter Félix de URNG-Maíz; Eugenio González de Todos; Gabriel Heredia, Francisco Lam, Carlos Nájera, Karina Paz, Edgar Reyes Lee, Juan Carlos Salanic, Lucrecia Samayoa Reyes, Luis Fernando Sachinel, Lesly Valenzuela de Paz, Jorge Vargas de la UNE; Julio Lainfiesta de la UCN; Eduardo Zachrisson del PAN; Amílcar Pop de Winaq; y los independientes María Stella Alonzo, Alejandra Carrillo, Edgar Córdova, Boris España, Marco Antonio Lemus, Gustavo Medrano, Augusto César Reyes, German Estuardo, Roberto Villate, le vedaron la posibilidad a Guatemala de ejecutar uno de los proyectos más ambiciosos que teníamos como nación.

Estos diputados votaron en contra de la iniciativa 5506, Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica (Anadie), para la rehabilitación, administración, operación, mantenimiento y obras complementarias de la autopista Escuintla-Puerto Quetzal con cobro de peaje. Esta era una carretera emblemática que ayudaría al crecimiento económico de nuestro país. Además de crear 1,500 empleos directos, le iba a dar la oportunidad a seis comunidades y a cuatro municipios de salir adelante, generar nuevas fuentes de trabajo y conectarse a nuevos mercados en la región de la costa sur.

Lamentablemente las acciones de estos 50 diputados van más allá de imposibilitar la construcción de esta carretera. Anadie era parte fundamental del Programa Umbral del MCC. Este suponía la inyección de US$28 millones de capital, para estimular nuestra economía al crear más oportunidades de empleo y al hacer realidad la ejecución de grandes obras de infraestructura que conectarían todos los rincones de nuestro país. La improbación de esta obra obliga al Estado guatemalteco a pagar una penalización del cinco por ciento del monto de inversión comprometida. Además, estas decisiones tan retrógradas por parte de este grupo de legisladores afecta gravemente nuestra imagen ante el mundo.

El Programa Umbral del MCC era solo el comienzo. Esto, de alguna manera, habría sido una prueba para demostrar el potencial de este modelo de alianzas público-privadas y poder optar a un programa compacto de mucho mayor escala. En cambio, hemos perdido esta gran oportunidad y a los diputados que votaron en contra de esta iniciativa, parece no importarles eso. Parece que el desarrollo de nuestra nación no es prioridad para ellos. Parece que su única prioridad es defender intereses oscuros, y no los de la nación entera.

Contrario a lo que muchos han dicho, este proyecto no buscaba beneficiar a un sector particular de nuestro país. Los modelos de alianzas público-privadas, cuando son bien implementados, son sumamente exitosos. En economías en donde los recursos son limitados y la inversión es baja, su potencial es aún más alto. Se convierten en una fuente alternativa de financiamiento adicional para cubrir los déficits de financiación. Lamentablemente existe una aberración hacia este tipo de alianzas, pero en la práctica sacan adelante proyectos de gran impacto. Es una relación contractual que busca el beneficio de todas las partes.

Me pregunto entonces, ¿por qué vedarle a nuestro país la oportunidad de construir esta importante carretera? ¿Por qué truncar tan valiosas oportunidades para salir adelante? Es lamentable que este grupo de legisladores haya decidido sepultar tan importante iniciativa, como lo es la construcción de esta carretera. ¿Acaso no entienden las implicaciones de sus acciones? De perder al apoyo del MCC, sepultaremos este tipo de oportunidades para siempre. Ojalá la próxima legislatura pueda ver más allá. Si queremos tener un mejor país, debemos implementar estrategias diferentes para avanzar.

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