Lunes 11 DE Noviembre DE 2019
Opinión

Cambio climático

Fecha de publicación: 21-10-19
Por: Editorial

En un informe de síntesis mundial del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático se expresa que las emisiones de los tres principales gases responsables del efecto invernadero (emisiones de carbono) están en su nivel máximo, y que nuestro planeta se dirige actualmente a un incremento de, por lo menos, 4 grados centígrados para el año 2100 con respecto al nivel de la era preindustrial, extremo que traerá grandes sequías, inundaciones, incremento del nivel del mar y extinción de muchas especies vivas, además de hambrunas, poblaciones desplazadas y conflictos potenciales.

Dicho informe será la base para las negociaciones que se celebrarán el mes próximo en Lima, Perú, que alimentó la cumbre que se llevó a cabo en diciembre de 2015 en París, Francia, en la que se adoptó un compromiso cuya meta es reducir a 2 grados centígrados el calentamiento global.

Las emisiones de carbono resultan principalmente del petróleo, gas y carbón, que constituyen la mayor cantidad de la energía consumida, por lo que se recomienda utilizar energías renovables, aumentar la eficiencia energética y desarrollar otras medidas destinadas a limitar las emisiones de carbono.

Según el escenario de emisiones de carbono más optimista de los cuatro escenarios incluidos en el informe, las temperaturas promedio del planeta aumentarán este año entre 0.3 y 1.7 grados centígrados, lo que redundará en un incremento de 26 a 55 centímetros del nivel del mar. El escenario más pesimista señala que el calentamiento global será entre 2.6 y 4.8 grados centígrados, causando un incremento de entre 45 y 82 centímetros del nivel del mar.

El informe advierte sobre los siguientes riesgos como consecuencia de un sistema climático alterado: (i) Empeoramiento de la seguridad alimentaria, con impacto en las cosechas de granos y pesca; (ii) Aceleración de la extinción de las especies y daño a los ecosistemas de los que depende el ser humano; (iii) Corrientes migratorias causadas por el impacto económico de los daños del cambio climático y la pérdida de tierras a causa de la elevación del nivel de los mares; (iv) Mayor escasez de agua, especialmente en las regiones subtropicales, pero también un riesgo mayor de inundaciones en las latitudes del norte y el Pacífico ecuatorial; (v) Riesgos de conflictos a causa de la escasez de recursos e impacto sobre la salud causado por las olas de calor y la proliferación de enfermedades transmitidas por mosquitos; y (vi) Si las emisiones de CO2 siguen en el largo plazo, la acidificación de los océanos y el incremento del nivel de los mares continuará en los siglos venideros.

Guatemala no es ajena a los efectos del cambio climático.