Martes 15 DE Octubre DE 2019
Opinión

¿A quién le importa?

A quien más afectará la decisión será a la población guatemalteca y a la economía en general, en el largo plazo, por el precedente que sienta.

Fecha de publicación: 21-09-19
Por: Carlos Colom

 

La decisión presidencial pasó desapercibida para la mayoría de guatemaltecos, su cobertura en los medios de comunicación fue escasa, y no hubo mayor “revuelo” en el sector al que mayoritariamente afectará. Aunque… pensándolo bien, a quien más afectará la decisión será a la población guatemalteca y a la economía en general, en el largo plazo, por el precedente que sienta. Pero… ¿A quién le importa el largo plazo en Guatemala? y… ¿A quién le importan los precedentes, aunque sean nefastos, si esa “medicina” me curó la gripe? Pareciera no importar que esa “medicina” contra la gripe, por sus efectos secundarios, aumenta enormemente las posibilidades que, en unos meses, contraiga cáncer, y peor aún, que se lo contagie a todos mis vecinos. Pero total, se me quitó, a mí, la gripe, y… ¿A quién le importa qué le pase a mis vecinos?

El pasado 11 de septiembre, el Presidente de la República, con la firma del Ministro de Energía y Minas y el Secretario General de la Presidencia, por medio del Acuerdo Gubernativo No. 3, acordó remover a los tres Directores de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE), cuando aún les faltaba más de dos años para terminar su mandato. El fundamento de dicha resolución: El artículo 183, inciso s) de la Constitución Política de la República. Ninguna consideración o explicación adicional. Ninguna. La Ley General de Electricidad es clara en su Artículo 5: los Directores son nombrados por un período de 5 años y no pueden ser removidos de sus cargos, al menos que exista negligencia o incumplimiento comprobado de alguno de sus miembros. ¿Quién, cómo y dónde justificó esta supuesta negligencia? ¿Quién, cómo y dónde comprobó el supuesto incumplimiento de los tres directores? Sí, los tres a la misma vez. ¿Se siguió el debido proceso? Pero… ¿A quién le importa el debido proceso?

El sistema está diseñado de esta forma precisamente para proteger a la institucionalidad de la injerencia del poder político. Injerencia que por cierto llevó a la ruina en los ochentas y primeros años de los noventas al sector eléctrico, y de la mano, casi al país. Eso está escrito en la historia. Pero… ¿A quién le importa la historia? Esa independencia del poder político, que se había resguardado por más de veinte años, es la que permitió, en buena medida, que el sector alcanzara lo que alcanzó. Me tocó vivirlo en carne propia. Sé que sin esa independencia, que hoy se ve gravemente vulnerada con el acuerdo en mención, el poder político hubiera forzado a la CNEE a tomar decisiones que hoy estaríamos pagando caro. El hecho me preocupa por muchas razones y por el precedente que sienta en relación al Artículo 5 de la Ley General de Electricidad, que para los que entienden de la misma, es uno de esos dos o tres artículos “sagrados” de la Ley.

El que los directores removidos hayan tomado decisiones que nos “gustaran” o no (en lo personal no me “gustaron” algunas), el que nos “caigan” bien o mal (en lo personal me “caen” bien), el que los nuevos directores nombrados pensemos que sean “buenos” o “malos” (en lo personal creo que son “buenos”), mejores o peores, etcétera no es el tema; definitivamente, no lo es. Los temas son otros. Son los temas de fondo: la verdadera institucionalidad, la independencia de un ente técnico del poder y agendas políticas, el largo plazo de Guatemala, el debido proceso, el futuro y la estabilidad de un sector clave para el desarrollo del país y el cumplimiento de la ley. Pero… ¿A quién le importan los temas de fondo?