Lunes 14 DE Octubre DE 2019
Opinión

Los cachorros del CACIF

Con la mirada en el pasado.

Fecha de publicación: 18-09-19
Por: HELMER VELÁSQUEZ

 

Allá por los tiempos de la firma de la paz, se decía, que la rotación generacional en el CACIF, estaría por provocar una modificación democrática y de modernidad, en su pensamiento y actuación. Se argumentaba que los herederos de las fortunas chapinas, educados en escuelas de negocios de Europa y EE. UU., volverían al país influidos por ideas propias de sociedades modernas, dispuestos a abandonar los postulados feudales de sus abuelos. Habrían entrado al siglo XXI. Incluso, estaban de acuerdo en “niveles tolerables” de redistribución de ingresos, particularmente vía, impuestos y salarios. La redistribución de activos no entraba aún en el decálogo. Un empresariado, moderno, innovador, y competitivo. Lejos, muy lejos de lo que hasta aquellas fechas habíamos conocido: una élite terrateniente, anacrónica y represiva. En aquel ambiente, se suscribió el Pacto Fiscal, todo un prolegómeno de la nueva sociedad. Los jóvenes emprendedores, no harían el viaje al pasado colonial. Salvo que…

Una vez, vueltos al feudo y pensándolo bien, no dudaron en seguir la doctrina de los abuelos: eso de redistribución, no es más que un principio comunista. En este país de indios y populacho, lo que funciona es: fuete, cepo, tierra acaparada, elusión fiscal, omisión de derechos y especialmente bajos salarios. Depredar naturaleza y personas, viene por añadidura. Total –les habrán susurrado los abuelos–: este pueblo –salvo sobresaltos– aguanta y aguanta. Es obediente y agradecido con él patrón. Eso sí, les habrán aconsejado. No olviden crear campañas de falsas identidades: Los chapines somos Pilas, GuateAmala, somos el país más feliz del mundo y proclamen defensa de la familia y los valores: Dios, Patria y Libertad. Eso pega, la gente se lo cree y se acomoda. Mantengan maicito, para, militares y políticos, apoyen a estadistas como Moralitos. Brillante político, no olviden: congeló el salario mínimo para 2019. Es dócil y obediente. Entre aquellos consejos los jóvenes de la élite, ávidos de más riqueza fácil. Decidieron dar una muestra de su estirpe y lanzaron una barrabasada, que los pinta de cuerpo entero: mercantilistas, encomenderos, atrasados, crueles y de oscura entraña: el salario mínimo debe ser mínimo, vocifera, el presidente del grupo de choque. Sigue la línea del medioevo: reactivar reparto y la encomienda.

Aquellas aspiraciones, de recambio están sepultadas. Hoy se evidenció la desvergüenza. La iniciativa es de los business school: hay demasiada riqueza distribuida, –parecen pensar–, así que bajemos los salarios. Un llamado a la barbarie. No dudo que el estadista Moralitos y su figurativo Ministro de Trabajo, estarán prestos a complacerles. Funestos.