Viernes 15 DE Noviembre DE 2019
Opinión

“La Independencia” de las Cruces

Previo a la conmemoración oficial de 298 años de acumulación de capital por parte de la elite criolla, la Municipalidad decidió que las cruces que conmemoran el asesinato del estado de 41 niñas y quemaduras en otras 15, suponen un “riesgo” para quienes transitan la Plaza de la Constitución.

Fecha de publicación: 14-09-19
Por: Maya Alvarado / la cuerda

 

Esta afrenta pretende borrar no solo la memoria de las 56 menores quemadas en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, constituye no una reiterada violación a los derechos humanos de las familias de las víctimas, una burla a su dolor, una provocación a la sensibilidad social, en específico al movimiento de mujeres y feminista, y de la niñez y juventud, además de amplios movimientos sociales que en 2017 se sumaron al repudio colectivo por este Crimen de Estado. En virtud de lo anterior, el día de los hechos hicieron presencia en la plaza, la cual fue restringida por agentes policiales del Estado, y un grupo de la Unión Nacional de Mujeres Guatemaltecas –Unamg quedó cercada en medio de un acto manchado de sangre, no solo de las niñas sino de cientos y miles de víctimas del terrorismo de Estado.

Las organizaciones sociales lanzaron un comunicado en el que rememoraban los hechos ocurridos el 8 de marzo de 2017. El altar en la Plaza de las niñas fue colocado por varias organizaciones, familias y ciudadanía en general en memoria de las 41 niñas asesinadas. Este lugar se ha convertido en espacio de reunión en donde se encendía una luz por ellas cada semana.

El 11 de septiembre de 2019, ese altar a las niñas del Hogar Seguro Virgen de la Asunción fue eliminado por orden del mismo gobierno, bajo la excusa de las fiestas patrias.

El comunicado interpela a la sociedad, ¿Cómo se hace patria sin justicia? Nosotras añadimos, ¿Cómo se construye la paz sobre la ceniza de niñas que a pesar de sus condiciones sociales, se rebelaron contra las violencias que les imponían en un albergue del Estado?

Las niñas están vivas en el corazón de la población y su memoria perdurará en el viento, en la tierra, en el agua y encenderá el fuego de nuestra resistencia. Como parte del movimiento social que se pronunció, rechazamos esta afrenta y no esperamos dignificación de un Estado criminal, exigimos al Gobierno de Guatemala no solo justicia, sino el restablecimiento de las cruces en el lugar donde se encontraban, así como la creación de un monumento para las niñas.

Todo esto sumado a los recientes acontecimientos políticos que han impuesto un Estado de sitio en seis departamentos anuncia lo que se intensificará en los próximos años.

Mientras tanto 50 mil antorchas circularán en estos días, conmemorando una fecha vaciada de contenido emancipador y comprometido con la legitimación del racismo, la misoginia y las injusticias sociales. Miles de jóvenes, mujeres y hombres, correrán por carreteras, calles y avenidas elevando ese fuego que esperamos, ilumine los corazones y la memoria de esa juventud criminalizada y burlada en sus ansias de la verdadera independencia por lograr.