Miércoles 18 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Servicio civil moderno

Fecha de publicación: 12-09-19
Por: Verónica Spross de Rivera

El principal objetivo de todo gobierno es generar una institucionalidad que facilite la convivencia social y las condiciones necesarias para el desarrollo individual y colectivo. La institucionalidad y los órganos de poder del Estado están concebidos y estructurados por normas que responden a inercias, actitudes y cultura organizacional que son incompatibles en muchos casos con las necesidades y las normas vigentes. En Guatemala se detecta que hay un desfase entre lo que debiera ser y lo que realmente existe.

De allí que debemos realizar un proceso de modernización al régimen de servicio civil, lo que implica importantes cambios institucionales. Hay que empezar por redefinir el rol del Estado en la sociedad. Y, partiendo de qué funciones creemos debe tener el Estado se deben realizar modificaciones a los sistemas que definen la forma de administración pública. Entre las principales reformas se encuentran las que se requieren para contar con un óptimo sistema de adquisiciones y normativa de servicio civil que regule la atracción y retención de talento en las instituciones del Estado.

El diagnóstico realizado por CIEN en Agenda de desarrollo 2019 señala las siguientes deficiencias en cuanto al personal de entidades públicas: a) alta rotación de plazas, pocas por concurso o por carrera; b) plazas otorgadas por referencia o “tener buenos conectes en el ámbito político”; c) promoción por la antigüedad y no por el mérito; d) ausencia de capacitación, evaluación, y profesionalización; e) salarios en ocasiones poco competitivos, pero protegidos; f) pactos colectivos proteccionistas y costosos, que modifican la norma de aplicación general; y g) ausencia de políticas uniformes basadas en principios generales, entre otras características.

Debe ser prioridad entre las acciones para rescatar la institucionalidad y lograr elevar el nivel de efectividad de los servicios públicos modernizar la normativa de Servicio Civil. Entre las recomendaciones se incluye realizar concursos de oposición y de antecedentes para todos los cargos, que todos los puestos se sometan a concurso cada cierto periodo de tiempo (5 o 6 años), donde el titular de un puesto participa en igualdad de condiciones, así también es importante poder establecer criterios flexibles para determinar la remuneración, de modo que si sea atractivo ser un servidor público.

Un aspecto importante de la carrera de servidor público es que debe acostumbrarse a la rendición de cuentas. Quienes contribuyen al sostenimiento del Estado por medio del pago de impuestos merecen conocer cuáles son las atribuciones, objetivos estratégicos, planes por resultados y logros de las instituciones gubernamentales. Ante la Ley de Libre Acceso a la Información se ha avanzado en poder conocer aspectos clave de los programas de las entidades de gobierno y ministerios, pero aún falta una sistematización de la rendición de cuentas.

Contar con equipos técnicos preparados y con vocación para la función asignada hará la diferencia en una administración pública más eficiente y centrada en mejorar la vida de los ciudadanos, antes que pensar en su propio bienestar. Ese es el gran cambio que la normativa de servicio civil debe perseguir: Cómo tener un conjunto de servidores públicos cuyos incentivos estén alineados a la mejora real de los servicios, sean la justicia, la salud o la educación. Como en Singapur o Taiwán deberíamos lograr que las personas más preparadas de la sociedad estén dispuestos a servir al país y que hacerlo sea un alto honor, como sucede en los países asiáticos. Un gran sueño… es hora de volverlo realidad.