Miércoles 18 DE Septiembre DE 2019
Opinión

A Jimmy le queda la “papa caliente”

Ya no tiene excusa frente a Trump.

Fecha de publicación: 12-09-19
Por: Edgar Gutiérrez

 

Como sabemos, este martes 8 la CC levantó la talanquera a Jimmy Morales para que obedezca la ruta señalada el 14 de julio, tras analizar los amparos que presentaron, en su orden, los excancilleres, el PDH y Manfredo Marroquín. Morales desobedeció esa orden y otorgó plenos poderes a su Ministro de Gobernación para que suscribiera el acuerdo de “tercer país seguro”, bajo la mirada escrutadora de Trump. Una imagen de ignominia para Guatemala.

(Por cierto, resulta una paradoja: el ciudadano, en funciones de presidente, quien debería dar el ejemplo de acato a la ley, es el primero en violarla. Tristemente el MP no procedió de oficio para que Morales respondiese por la flagrante violación de la Constitución. Si lo hubiese hecho, la “papa caliente” cae al OJ. Y si el OJ es astuto pasa la “papa caliente” al Congreso. Por intereses mercantilistas, el Congreso, como en otras ocasiones, habría archivado el expediente de antejuicio. Pero el MP no salvó su cara y volvió la mirada hacia el norte.)

La Constitución instruye a que el Congreso conozca el acuerdo de “tercer país seguro”, pues el compromiso adquirido por Morales implica introducir en el Código de Migración la figura peculiar del inmigrante en “remojo” (expulsado temporalmente de Estados Unidos), fijando las condiciones de su permanencia (tiempo, trabajo, movilización), aunque sean centroamericanos.

Jimmy no tiene excusa para que los diputados honren su compromiso, sobre todo ahora que la UNE se resquebraja y comienza a tejer acuerdos con el presidente electo. Giammattei, que no es tonto, está renuente a heredar la “papa caliente” que le dejaría Jimmy. En este escenario Jimmy no tiene a quien pasarle la “papa caliente”. Hasta ahora se escudó en la CC y, con el acto de firma en el Salón Oval, quiso salvar su cara. Trump mismo le había reclamado en público el 16 de julio: Ud., señor, se comprometió, y ahora me dice que no puede firmar porque una Corte se lo impide; Ud. utiliza la Corte.

Respecto a las órdenes de una Corte –a pesar del inédito desmadre–, en Washington aún se respeta la ley. Por eso Trump estaba complacido con que Jimmy se “arriesgaba” a que le sacaran tarjeta roja después de que firmó el 26 de julio. Así, para la Casa Blanca, la CC era la villana. Pero no toda la CC, pues la magistrada Dina Ochoa, incondicional de Jimmy, viajó esta semana a Washington para salvar su cara (y comprometer la independencia de la CC): no soy la villana, aunque en minoría, estoy con Uds., igual que mi presidente. Pero hace 48 horas ella se quedó sin discurso y quedó como deshonrosa jueza de “banana republic”.

A estas alturas, la pregunta lógica de los lectores es: ¿Por qué Jimmy dijo “sí” y después se hizo el loco? No es difícil responderla. Indignamente, Jimmy ofrendó en enero pasado la soberanía del país para expulsar a la CICIG. Le urgía el guiño complaciente de la administración Trump para soportar las críticas. Lo obtuvo. Logró su propósito. Pero Jimmy quería algo personal. Su inmunidad y la de su familia. No la logró, pues, como anoté, los gringos a esos niveles respetan la ley. A partir del 14 a las 14 Jimmy entrará al purgatorio y sus hasta ahora fans levantarán la ceja preguntándose ¿quién es ese señor que nos quería convertir en depósito de migrantes?

En cualquier caso, el acuerdo de “tercer país seguro” no se caerá por decisiones de la CC, el OJ, ni siquiera del Congreso. Colapsará por el respeto a la legalidad en Estados Unidos.