Domingo 15 DE Diciembre DE 2019
Opinión

Los negocios inmobiliarios en el Centro Histórico (ii)

“Los espacios comunes que se rentan se quitan a los vecinos del edificio”.

Fecha de publicación: 11-09-19
Por: Miguel Ángel Sandoval

 

Uno de los principales rasgos de este negocio que funciona colisionando en ocasiones con las normas más elementales, en la construcción de edificios para vivienda, es la falta de controles que impongan la obligación de respetar los derechos de las personas que los habitan. En el viejo edificio Ritz, para poner un ejemplo, el diferendo con el Congreso, que renta una parte de ese edificio, no se debe a que el mismo contenga ilegalidades en la contratación del arrendamiento.

El problema que tiene ribetes muy graves, es que los espacios que se rentan les fueron quitados a los vecinos del edificio. O sea, los administradores del edificio cometieron un despojo de derechos a los habitantes. Ese es el motivo del enojo que existe. Y claro, los vecinos vuelven sus ojos al Congreso y el tema adquiere ribetes políticos, que surgen por esa forma de gestión que ha hecho de las ilegalidades, el mayor activo de los negocios inmobiliarios en el Centro Histórico.

Ocurre algo parecido en el edificio Duplex. En este caso, el intento de construir un piso adicional sin contar con permisos municipales, se hacía contra la voluntad de los vecinos y con la idea de dejar sin luz del día a unos cuantos. Se trata de una ilegalidad evidente que cometen las empresas que como matrioskas se ocultan una con la otra, y la siguiente con la otra, para no dar nunca respuestas satisfactorias a los vecinos. Es la relación simbiótica entre Revive, Modus Vivendi o Intercambio Global. En otros edificios, contratos de luz que no funcionan porque la empresa eléctrica no los autoriza por evidente subdivisión de los espacios y con ello la multiplicación de los contadores, algo que constituye, desde donde se analice, un riesgo de incendios o desastres, que no son naturales.

En otros casos, hay obvias violaciones a los reglamentos sobre construcción y ocupación de los edificios. En varios no existen áreas comunes, “amenidades” como se estila decir en el lenguaje de las “desarrolladoras” como se denominan a ellas mismas, las empresas que se dedican al negocio de la construcción o remodelación de edificios viejos, comprados baratos, vendidos caros y con empresas de mantenimiento de por vida en un negocio redondo, en medio de evidentes anomalías. En dos platos: los edificios deben contar con parqueos y con espacios comunes que pueden incluir lugares de reunión, áreas para juegos de niños, algún espacio verde, etcétera.

Un caso de estas ilegalidades, que pasan lejos de la mirada de los vecinos o de gente de la calle, ocurre en el edificio Ritz. Otro de los espacios comunes se utiliza para instalar un restaurante sin contar con la opinión de los vecinos y sin los estudios mínimos de la Conred. A ello se suma el riesgo de operar con gas y pasando el ducto del mismo por el elevador común. A todas luces un tema de seguridad lejos de la mirada de la oficina encargada de prevenir los desastres. ¿Qué responden las administradoras? ¿Y qué rol juegan en esto el MP, TuMuni, el PDH, Conred?