Lunes 6 DE Abril DE 2020
Opinión

Enfermarse en Guatemala

El rincón de Casandra

Fecha de publicación: 04-09-19
Por: Jacques Seidner

….es un lujo, no así en París, según nos cuenta un columnista recientemente.

París es sin duda la ciudad más bella que uno pueda imaginar. Y en parte se le debe al emperador Napoleón III que le ordenó al alcalde designado de entonces Baron Hausmann que ampliara las avenidas con el fin que la caballería pudiese cargar en contra de eventuales levantamientos en contra del régimen imperial.

Pero dejemos a París de un lado por momento y refirámonos a las medicinas que en Francia al igual que en la Unión Europea tienen precios infinitamente menores que en Guatemala donde ciertos medicamentos se comercializan a precio de oro.

¿Pero por qué la medicina es cara en Guatemala y de cuál medicina y de qué procedencia estamos hablando? Las diversas medicinas tomadas como ejemplo por el columnista de referencia, todas son “importadas”, ninguna de ellas se refiere a producción nacional.

El ejemplo dado por el autor del artículo, menciona un broncodilatador US$20 más barato en Europa que en Guatemala. Pero lo que no se precisa es que ese producto NO es fabricado en tierra chapina sino que es importado… de Europa.

Por lo cual es imperativo diferenciar entre medicina de marca internacional que llega a nuestro mercado vía importadores y la que es fabricada por laboratorios privados chapines a precio y calidad accesible para la mayoría de los consumidores.

Regular (poner trabas), aconseja el columnista antiguo funcionario superior de CEPAL. Las regulaciones oficiales a que están sometidos los laboratorios nacionales son impresionantes tanto en la producción como en permisos para nuevos productos que requieren prácticamente un año para salir al mercado. Estas regulaciones han llevado en los últimos años al cierre de más de cien laboratorios fabricantes locales y a la pérdida de innumerables empleos.

Por el contrario, a los productos de marca llegados del extranjero se les exige muy poco trámite para estar rápidamente presentes y a la disposición del público y del cuerpo médico –que por lo general les dan preferencia vis a vis de lo nacional cuya calidad es equivalente y a precio menores…

Por lo cual convendría más bien “des-regular“ (facilitar) para nuevamente impulsar la producción nacional, tener así más opciones de oferta –precios menores– y por ende se abrirán plazas laborales de todo nivel e índole en un país que tanto lo requiere Guatemala.

Claro que las medicinas importadas de Asia serían tema de otros comentarios quizá no siempre halagüeños…