Miércoles 18 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Reginaldo y la Revolución de las Gallinas

No hay negocio más lucrativo que el que toma el control de una necesidad tan básica como lo es la alimentación.

Fecha de publicación: 26-08-19
Por: Marcela Gereda

 

Reginaldo no habla desde un “yo”, sino desde un “nosotros”. Él sabe que en un mundo individualista, la verdadera revolución son los proyectos colectivos para el bien común.

Reginaldo Haslett-Marroquín nació y creció en Petén, en una familia de 13 hermanos. Como las mayorías en este país, su familia vivió al borde, en la supervivencia, en pobreza extrema.

En la Cumbre de Migrantes en 2017 y en diversos espacios, Reginaldo ha presentado el proyecto de la Revolución de las Gallinas.

Reginaldo comienza su charla diciendo que para hacer algo, es importante saber qué nos motiva. Dice que lo que a él le ha motivado es el hambre, la miseria, la pobreza. “Crecí en pobreza material, pero en gran riqueza espiritual”.

“No hay negocio más lucrativo que el que toma el control de una necesidad tan básica como lo es la alimentación. Ese el el origen de la agroindustria, no tiene nada que ver con la salud, sino con la acumulación de dinero, es en buena medida el sistema que domina hoy el mundo”. Por ello la Revolución de las Gallinas es una forma de jugarle la vuelta al sistema para no depender de la agroindustria y lograr soberanía alimentaria para las grandes mayorías.

La Revolución de las Gallinas, funciona así: entra la energía, se crían las gallinas hay proceso de fotosíntesis. La Revolución de las Gallinas se enfoca en aliar a los agricultores con medianas y pequeñas operaciones agrícolas por medio de la introducción de un nuevo diseño para relanzar la producción aviar a escala a campo abierto. Es un sistema limpio e integral con biodiversidad agrícola, e innovación agronómica encaminada a cambios a escala mientras se regeneran la economía familiar y la seguridad alimentaria. Es una nueva forma de producir y consumir. Por ello es revolucinario, porque corta la dependencia del mercado.

Este sistema produce cien veces más valor social, economómico y ecológico que el sitema de monocultivos. Un diseño para restaurar la ecología.

Según Reginaldo para regenerar la ecología no se necesitan personas, sino comunidades enteras. El sistema de gallinas nos puede permitir: reorganizar la forma en que pequeños agricultores generan valor de sus tierras, regenerar la ecología, incentivar a nuevos agricultores, cimentar la seguridad alimentaria. “Queremos reforestar nuestro país, hagamoslo con la Revolución de las Gallinas porque las gallinas pueden ser el centro de sistemas agrícolas regenerativos. La Revolución de las Gallinas es posible porque son una opción universal de los agricultores. Los animales son el punto de inicio y de inoculación biológica de cualquier sistema agrícola regenerativo”.

Todos sabemos que en Guatemala hay un gran monopolio del pollo. La Revolución de las Gallinas es una alternativa llena de lógica, un camino de esperanza porque busca cimentar un sistema de seguridad alimentaria, a través de elevar el conocimiento tradicional que ya existe en las comunidades rurales. Es decir, llevar e conocimiento que ya tienen las comunidades locales a un paso más allá para no depender de la agroindustria ni de los monocultivos que destrozan el ambiente y la salud.

Reginaldo Haslett-Marroquín a través de la editorial Catafixia acaba de publicar su libro En la sombra del duende verde: mi jornada de la pobreza y el hambre a la seguridad alimentaria y la esperanza, un libro que todos debemos leer. En una entrevista realizada por Rosa Tock para Plaza Pública, dice Reginaldo: “el sistema de aves de campo libres nos permite presentar una nueva plataforma en una producción y economía a escala. Este es nuestro objetivo: interrumpir el dominio del sistema convencional y transformar el aspecto de propiedad y de control hacia las comunidades rurales”. La soberanía alimentaria es posible. Gracias Reginaldo por pensar con el pueblo, desde el pueblo y para el pueblo, gracias por comenzar esta revolución de agricultura regenerativa. Otro mundo es posible.