Sábado 21 DE Septiembre DE 2019
Opinión

La cantina : ¿Qué pasa con Guatemala?

Guatemala se queda atrás cada vez más, pues al no aprobar la Ley de Competencia pierde atractivo internacional para suscribir tratados de libre comercio y generar inversión.

Fecha de publicación: 26-08-19
Por: Luis Pablo Cóbar Benard

 

Esta semana tuvo lugar en la ciudad de Guatemala, el XIII Foro Centroamericano de Competencia, evento al que acudieron las autoridades de competencia de la región y de otros países, como España, Estados Unidos de América, México, Paraguay, entre otros. Resulta paradójico que Guatemala, uno de los últimos países que se resiste a la aprobación de una legislación de competencia económica haya sido anfitriona de un evento de esa relevancia.

Para los que llevamos tiempo en el tema de competencia, y conocemos la historia de los procesos de discusión que se han llevado a cabo en Guatemala, es decepcionante ver cómo otros países avanzan, fortalecen su institucionalidad, generan competitividad, cooperación internacional, y aprovechan las bondades de sus leyes de competencia económica, que finalmente redundan en beneficios para los consumidores y los agentes económicos, en aspectos poco perceptibles, pero fundamentales para la economía y la billetera de todos. Pero debemos aclarar algo, no es Guatemala como país, la que se resiste a la aprobación de la Ley de Competencia, por el contrario, son grupos de interés con gran influencia política. Aquellos grupos que determinan cuáles son las leyes que el Congreso aprueba, nombran y remueven ministros, magistrados y cuanto funcionario público les conviene para perpetuar sus privilegios. En pleno siglo XXI seguimos viviendo en La Patria del Criollo de Severo Martínez y en el colonialismo de Marta Elena Casaús Arzú, sin que haya esperanza de que tal situación cambie. El que entendió, entendió.

Guatemala es un gran país, con hermosura natural por doquier, la economía más grande de Centroamérica, pero también con grandes problemas. En Guatemala podemos encontrar lo mejor, pero también lo peor, somos un país de grandes contrastes. Es increíble cómo los gobiernos se han encargado de destruir lo que ya estaba destruido, es como que lo mataran a uno y luego le volvieran a matar. Aun así, existen cosas positivas, personas que siguen luchando, y nos hacen creer que Guatemala puede resurgir, ser el líder latinoamericano que alguna vez fue, y como ejemplo de ello, resalto las palabras que el gimnasta Jorge Vega dirigió durante el “Quinto Desayuno de Oración”. Guatemala se queda atrás cada vez más, pues al no aprobar la Ley de Competencia pierde atractivo internacional para generar inversión, se vuelve obsoleta. ¿Qué pasa con Guatemala? Si la ley es tan importante y los mismos congresistas lo reconocen, ¿Por qué no la aprueban? ¿A qué le temen? ¿Cuáles intereses son los que realmente representan?

Siempre existirán argumentos en contra de la aprobación de la Ley de Competencia, no es un sistema perfecto, pero es una herramienta muy útil y con resultados muy positivos en países vecinos, como México, El Salvador y Honduras. No es necesario ir lejos para darse cuenta de ello, si se está dispuesto a abrir los ojos e informarse debidamente sobre el tema. Antes de repetir como caja de resonancia que la Ley de Competencia no es necesaria, que Guatemala ya cuenta con una dentro del Código de Comercio y todas las necedades de siempre, antes debe analizarse de dónde y de quién vienen esas críticas, pues más bien se trata de intereses mezquinos disfrazados de “argumento” y no del real sentir de los guatemaltecos.