Sábado 21 DE Septiembre DE 2019
Opinión

15 Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango

Este año el festival fue dedicado a la poeta, periodista y feminista guatemalteca Ana María Rodas, a las mujeres desaparecidas y a las que buscan a seres amados..

Fecha de publicación: 26-08-19
Por: María Aguilar

 

Del 19 al 24 de agosto se celebró la 15 edición del Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango, FIPQ, organizado por la Asociación Metáfora, actualmente bajo la dirección del poeta y gestor cultural maya k’iche’ Marvin García. Durante esta década y media, este creador, junto a un grupo de jóvenes gestores, han llenado de vida el festival para convertirlo en un espacio que sirva para descentralizar la cultura y llevar a Quetzaltenango, y a departamentos del occidente de Guatemala a poetas nacionales e internacionales. A través de este esfuerzo, el FIPQ ha inundado calles, colegios, centros culturales, universidades, teatros y muchos otros espacios, de poesía, para aportar a procesos que generen acercamiento, diálogo, empatía, amor y así lograr transformar algunas conciencias.

Este año el festival fue dedicado a la poeta, periodista y feminista guatemalteca Ana María Rodas, a las mujeres desaparecidas y a las que buscan a seres amados. Esto para honrar, a una de las figuras más importantes de la literatura guatemalteca, una mujer rebelde, que a través de sus letras reivindica el derecho a la autonomía de las mujeres y de su sexualidad. Al mismo tiempo, se honra la labor de abuelas, madres, hijas, hermanas, nietas y de todas las mujeres que buscan a un ser querido en Guatemala y en el resto de América Latina. Territorio desbordado de violencia y misoginia, que a diario traga y desaparece a mujeres, sin que los Estados y
gobernantes actúen para encontrarlas.

En un país encaminado al autoritarismo, marcado por el conservadurismo, machismo y racismo de una sociedad hipócrita, violenta y pasiva ante los verdugos, es necesario celebrar que la poesía, la literatura y el arte sirven como herramientas para abrir mentes, ojos, conciencias y corazones.

Comparto un poema de Ana María que transmite fuerza a las mujeres, en medio de un territorio que destruye, al extremo que bajo la mirada del Ejecutivo se queman niñas, donde el silencio de funcionarios permite que desaparezcan jóvenes migrantes, donde cada día hay violencia, muerte y ausencia. Larga vida al festival y a la poesía.

Asumamos la actitud de vírgenes.
Así
nos quieren ellos.
Forniquemos mentalmente
suave, muy suave
con la piel de algún fantasma.

Sonriamos
femeninas
inocentes.

Y a la noche, clavemos el puñal
y brinquemos al jardín
abandonemos
esto que apesta a muerte.