Jueves 19 DE Septiembre DE 2019
Opinión

¿Qué podemos esperar los quetzaltecos del nuevo Concejo Municipal?

Son varias las instituciones quetzaltecas deseosas de trabajar con el nuevo concejo por el bien de la Ciudad.

Fecha de publicación: 15-08-19
Por: Francisco Roberto Gutiérrez Martínez

 

Comentábamos en artículo anterior del 1 de agosto sobre las malas condiciones en que se encuentra la Ciudad de Quetzaltenango debido al descuido –por incapacidad y mal uso de los recursos– que han propiciado durante los últimos 16 años los alcaldes Rolando (Mito) Barrientos y Luis Grijalva. Y presentábamos algunas pinceladas sobre la expectativa que se tiene del nuevo Concejo presidido por el señor Juan Fernando López, advirtiendo que él nunca presentó plan de trabajo ni participó en foro alguno, por lo que solamente se sabe del futuro municipal por lo que ha mencionado cuando cambió de partido, a los pocos días de declararse vencedor, dejando el que le llevó al triunfo, el Partido Humanista, pasándose a la UNE. Grave error pues los quetzaltecos no votaron por esa opción política, como se evidenció el domingo recién pasado cuando solamente un 16 por ciento votó por la candidata presidencial señora Sandra Torres, y un 84 por ciento por el señor Alejandro Giammattei. De manera que el Alcalde electo de Quetzaltenango ha demostrado desatino político, a la vez que deslealtad al partido que le llevó al triunfo. Mal principio y mal agüero, sin duda.

Quetzaltenango merece mejor destino y más adecuado liderazgo; siendo –como es– la más importante Ciudad intermedia del País, y contando con una ciudadanía trabajadora, esforzada y con identidad. Le adorna también contar con indicadores que la predisponen a mejor futuro; entre ellos una relativa seguridad, un alto nivel de escolaridad, y de competitividad en lo económico. El contar con un índice aceptable de competitividad (que mide 12 temas), facilita la atracción de inversiones generadoras de empleo formal, asunto el más importante en estos momentos para la Ciudad. Quetzaltenango, después de la Metrópoli capitalina, y de algunas ciudades de Sacatepéquez, cuenta con el mejor indicador del país, ubicado en un 61.32, según estudio presentado por la Fundación para el Desarrollo de Guatemala –Fundesa–. Según dicho índice la Ciudad de Quetzaltenango para potenciar sus potencialidades debe mejorar en algunos indicadores, como el que mide la calidad de sus instituciones, que califica la situación de seguridad, el capital social, el sector público y la transparencia del gobierno local, entre otros. Un segundo y estratégico indicador es el de infraestructura, en el que evidentemente hay un rezago; este mide la calidad de servicios de electrificación, calles, provisión de agua, saneamiento y movilidad urbana. En el indicador de “adopción de tecnologías de la información y comunicación”, la ciudad aparece con un buen indicador, similar a la Capital, pero aun así mejorable. Los otros indicadores en que debe superarse son: entorno económico, salud, fuerza laboral y talento, mercado de productos, mercado laboral, sistema financiero, tamaño del mercado y dinamismo de los negocios. Hay, por tanto, una serie de indicadores que pueden servir de guía al nuevo Concejo.

La ciudad cuenta también con propuestas concretas debidamente elaboradas por expertos contratados por el Banco Interamericano de Desarrollo –BID–, para abordar cuatro temas críticos: el manejo de las basuras sólidas; la gestión del agua; el ordenamiento fiscal de la Municipalidad y un plan de ordenamiento del territorio –POT–. Estos estudios fueron presentados durante el ejercicio del licenciado Rolando Barrientos, cuyo Concejo no los implementó. De igual manera sucedió en el período del licenciado Luis Grijalva, excepto con el plan de ordenamiento territorial que fue aprobado y entró en vigencia, aun cuando en el área rural (soporte político del nuevo alcalde) este plan es rechazado por los Cocodes, algunos de los cuales lucran con tareas que competen al municipio, y de allí su oposición. Veremos si el alcalde electo se decanta por el interés del
municipio, o por favorecer a sus electores del área rural.

Como aliciente para esperar algo positivo hay que hacer referencia a que recientemente se llevó a cabo reunión del Concejo Municipal recién electo con la Asociación Grupo Gestor de Quetzaltenango, en la que se trataron temas prioritarios que se espera sean asumidos e implementados. Entre ellos vale destacar la procura por mejorar los indicadores de competitividad mencionados con el propósito claro de mejorar la economía y con ello el empleo, así como la mejora de los servicios básicos, el adecuado manejo de los desechos sólidos y otros elementos incluidos en la propuesta de “Ciudades emergentes y sostenibles” elaborada con el apoyo del BID. Se espera, por tanto, la apertura y transparencia del nuevo Concejo Municipal para que se genere la confianza y con ello la comunicación y el trabajo conjunto de la autoridad y los ciudadanos. Son varias las instituciones quetzaltecas deseosas de trabajar con el nuevo concejo por el bien de la Ciudad; dependerá de ellos el que hagan una gestión transparente, con apertura y profesionalismo para sacar a Xela de la situación deplorable en la que la han sumido los concejos municipales en los últimos 16 años.