Viernes 25 DE Septiembre DE 2020
Opinión

124 aniversario del Teatro Municipal de Quetzaltenango

Son mujeres quienes activa e históricamente defienden nuestro futuro.

Fecha de publicación: 22-07-19
Por: María Aguilar

 

El 19 de julio pasado, en el marco del 124 aniversario del Teatro Municipal de Quetzaltenango, tuve el honor de ser una de tres mujeres quetzaltecas homenajeadas por contribuir al desarrollo de la cultura. Agradezco a todo el equipo del Teatro Municipal por este reconocimiento, especialmente a su directora, la reconocida bailarina y coreógrafa de danza y ballet clásico Vanesa Rivera, quien desde que asumió el cargo, ha revitalizado el recinto y ha tenido la habilidad de convocar a las voces de los distintos pueblos de la ciudad. Ante este acontecimiento comparto una versión resumida de mi discurso.

Provengo de una línea de mujeres k’iche’ fuertes y trabajadoras, de quienes aprendí a proteger mi entorno, a celebrar y honrar mi identidad como mujer k’iche’ y a querer a esta ciudad, a pesar de sus múltiples contradicciones de raza y clase. Es por eso que, pensar en el aporte de la mujer a la transmisión de la cultura, es pensar en el legado que muchas de nosotras cargamos sobre nuestra espalda, pero significa también pensar en muchas de las luchas políticas y culturales que se libran a diario en este país.

En Guatemala, a pesar del racismo, son las voces de las mujeres las que luchan por transmitir los idiomas mayas a sus descendientes. Son ellas las que mantienen varios de los ritos espirituales de los distintos pueblos. Son sus recuerdos los que guardan recetas y sus manos las que preparan platillos que sirven como marcadores identitarios de distintos lugares. Son ellas quienes producen arte.

Son las mentes y manos de las mujeres mayas las que imaginan y bordan los intrincados diseños de nuestra indumentaria, esa que es tan celebrada y folclorizada. Es por eso que, son también ellas, quienes hoy defienden ese conocimiento ante las cortes nacionales de manos avaras que buscan apropiarse de sus diseños para lucrar con ellos. Son las mujeres indígenas las que están al frente de muchas de las luchas por defensa de los territorios. Son sus cuerpos los que forman barreras para que la maquinaria que busca minar montañas, desviar y contaminar ríos no pase. Es decir, parte de la responsabilidad de la transmisión de la cultura es plantarse firme contra el despojo. Hoy también son las mujeres quienes avanzan las luchas políticas desde una visión integral y plurinacional. Son mujeres quienes activa e históricamente defienden nuestro futuro.

Estos son aportes que vemos a diario, a pesar de las estructuras de dominación que mantiene a la mayoría de mujeres en posición de subordinación. Por lo tanto, en un país racista y machista como Guatemala, es nuestra tarea remover obstáculos sistemáticos para lograr una equidad de género real, para lograr hacer de Guatemala y del mundo un espacio orgulloso de su diversidad, pero con justicia social.