Viernes 13 DE Diciembre DE 2019
Opinión

Enfoque Jimmy soberbio y hablando disparates

Otros cómicos, como Cantinflas y Chespirito, hablaban parecido, pero hacían reír y pensar al público. El presidente, todo lo contrario.

Fecha de publicación: 20-07-19
Por: Gonzalo Marroquín Godoy

 

Aunque se rían, Guatemala es el único país del mundo en donde a los aviones que vienen con cocaína los hemos tenido que perseguir con camiones… a pesar que un camión es más lento que un avión, hemos logrado interceptar aviones así. Insistiendo con este ejemplo –que ya no da risa–, Jimmy Morales asegura que no piensa cesar en su intento por comprar –que es sinónimo de adquirir– los avioncitos argentinos Pampa III, cuyo negocio se cayó después de haberlo mantenido en secreto durante meses.

El jueves reapareció en un acto público don Jimmy y esta vez se enfrentó con los reporteros para manifestar su molestia por la forma en que, según él, se le hacen señalamientos de manera injusta y con mentiras. Todo, porque se le ha caído el negocio de los avioncitos argentinos Pampa III y encima Mr. Donald Trump se molestó por el fallo de la Corte de Constitucionalidad (CC), y en respuesta le canceló el cafecito que pensaba darle en la Casa Blanca.

Antes que nada, el tono y la forma de tratar a los reporteros, muestra al presidente como una persona soberbia que se cree dueña de la verdad absoluta, A pesar del poco dominio que evidentemente tiene sobre ciertos temas. Por ejemplo, según él, la prensa independiente es aquella que no se mete en política. En realidad, la prensa independiente es aquella que puede opinar sobre política con mayor solvencia, por no tener compromisos con el Gobierno, ni con los grupos de poder o partidos políticos.

Don Jimmy insiste en que la CC dicta resoluciones ilegales, simplemente porque esa instancia le ha parado varios de sus actos descabellados. En esta ocasión dijo que si el presidente firmaba el acuerdo de “Tercer País Seguro”, como Mr. Trump pretendía –y así iba a ser–, no era el procedimiento correcto, pues es el Congreso la institución que debe ratificar todo convenio internacional.

El amparo que impidió dicho acuerdo descabellado y nefasto para el país, fue interpuesto por algunos excancilleres de la República, es decir eruditos en la materia. Ellos, sabiendo que el procedimiento estaba mal planteado por el Gobierno y Estados Unidos, así como de los efectos negativos, pidieron que la CC se pronunciara, y así lo hizo.

Total, que cuando la prensa se refiere a sus acciones descabelladas o la CC lo pone en cintura por estar al margen del sistema jurídico, entonces él se molesta. Debe entender don Jimmy que el presidente no está por encima de las leyes. Al contrario, debe ser la persona que más respete el sistema jurídico y todos sus actos ¡todos!, se deben apegar estrictamente a lo que mandan las leyes. En el caso de los avioncitos, debe cumplir con la Ley de Compras y Contrataciones, así como tener establecido en el presupuesto de donde saldrá la plata; en el de querer sembrarnos como “Tercer País Seguro”, tiene que seguir los caminos establecidos para la firma y ratificación de tratados internacionales y no cumplir únicamente los mandatos que le pueda dictar Washington. Después de tres años y seis meses en el cargo, pareciera que don Jimmy no ha aprendido lo suficiente y sigue metiendo la pata por sus actitudes soberbias y prepotentes. Ciertamente sobre él recae la dirección de la política exterior, pero en ninguna parte dice que por eso se puede saltar las trancas y tomar decisiones que no se apegan a la legalidad. Lamentablemente sus asesores –ministros– no lo ayudan lo suficiente y más pareciera que lo empujan a decisiones equivocadas. La canciller, Sandra Jovel, lo ha llevado a dar tumbos en política exterior y los ministros de la Defensa lo han metido en clavos. Primero fue por el famoso bono de Q50 mil mensuales que le intentaron dar –a todas luces ilegalmente–, y ahora con la compra de los Pampa III. Por cierto que no extraña que Argentina haya mostrado su malestar porque se cayó el negocio, pues era la primera venta que tenía la Fábrica Argentina de Aviones en treinta años de existencia. Nada buena su tarjeta de presentación.

Lo que sí confirma el malestar mostrado por don Jimmy, es que seguramente hubo más de una llamada de reclamo hacia la Contraloría por la resolución, y por eso se exigió la renuncia del Subcontralor del Gasto Público, el valiente –y hoy desempleado– César Elías. Suerte que a los magistrados de la CC no los pueden despedir así nomás.

El presidente califica de ¡vergüenza, vergüenza y vergüenza!, la forma en que la prensa cubre las noticias sobre el Gobierno, pero en realidad, ¡vergüenza, vergüenza y vergüenza! nos debe dar a los guatemaltecos la forma en que se maneja el Gobierno, por más que don Jimmy repita y repita que hemos hecho más que todos los gobiernos anteriores. ¿Más qué? Sería la pregunta.