Viernes 7 DE Agosto DE 2020
Opinión

Conmemorando el Día Mundial de la Población en Guatemala

Existimos Pueblos que luchamos y no dejaremos de hacerlo hasta llegar a ser lo que soñamos.

Fecha de publicación: 13-07-19
Por: Verónica Sajbin Velásquez / La Cuerda

 

Alguna población de este país se ha vuelto insensible frente al sufrimiento de las demás personas. Y es que cualquiera con un gramo de humanidad tendría que alertarse y protestar hasta el cansancio por las situaciones y condiciones en las que viven muchas personas a nuestro alrededor. A manera de ejemplo: esta semana fue publicado en este medio que el Ministerio de Salud Pública registra un incremento de niños y niñas que padecen desnutrición aguda en 17 de 22 departamentos de Guatemala. Solo en la semana del 16 al 22 de junio del presente año se registraron más de 6 mil nuevos casos de desnutrición aguda. La desnutrición es una condición tanto individual como social y sus consecuencias son multidimensionales, así como su origen es multicausal.

En ese sentido, acciones como reglamentar el trabajo parcial es un despropósito para reducir la pobreza y la pobreza extrema. Esta acción oficializada a través del Acuerdo Gubernativo 89-2019, más parece que busca evadir lo que instituye nuestra Constitución Política en relación con aquellas personas que laboran menos de las horas establecidas en las jornadas diurna, nocturna o mixta de tener el derecho de recibir íntegro el salario semanal (Párrafo 3, inciso 6, Artículo 102). En un sistema como el nuestro, que tiende a favorecer a los que más recursos tienen, es deshonesto que organizaciones patronales, responsables también de situaciones como la desnutrición, lo celebren “como una verdadera conquista laboral”, “un avance”, dicen ellos.

Mientras tanto, nos convertimos en un “tercer país seguro” y como dice un amigo muy querido, “tercero hemos sido siempre, país tal vez nunca lo hemos sido y seguro, seguro que nunca”, lo que nos convierte en un centro de detención de migrantes. Una migración que deriva, también, de causas económicas como la pobreza y el hambre. Permitir que el Gobierno de EE. UU. nos convierta en un centro de detención es permitir que nos deshumanicen aún más, limitando el respeto a la libertad, a la dignidad y a la integridad de las personas que se desplazan por este territorio. No hay que olvidar que, la migración no es un problema sino un derecho de todas y todos; y hemos dicho que se deben respetar los derechos humanos sin restricción alguna. En la actualidad se instala el Plan Operación Gobernanza, conformado por militares estadounidenses y guatemaltecos, en los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Totonicapán, Quetzaltenango, Retalhuleu y San Marcos. Paralelo el gobierno hace compras de aviones de guerra con un costo de más 28 millones de dólares. Ayer, viernes, el gobierno de EE. UU. inició en Florida con las redadas de migrantes que consisten en arrestos a indocumentados con orden de deportación final. El próximo lunes, el presidente de Guatemala viajará a EE. UU., probablemente a firmar un acuerdo como Tercer País Seguro.

Seguirán sucediendo todas estas cosas y muchas más, ¿realmente lo permitiremos? Pues así lo querrían esos que felices conmemoran, año tras año, “los avances” en el Día Mundial de la Población. Sin embargo, existimos Pueblos que luchamos y no dejaremos de hacerlo hasta llegar a ser lo que soñamos.