Miércoles 17 DE Julio DE 2019
Opinión

Hoy, el pan del saber en FILGUA

Es la feria que nos alimenta el alma, que nos levanta el espíritu y nos muestra en cuentos, poesías, novelas o sendos análisis críticos, esa realidad sangrante que vivimos.

Fecha de publicación: 11-07-19
Por: Miguel Ángel Albizures

 

Sí, el pan del saber estará al alcance, quizá no de todos por la escasez de recursos, pero sí de muchos que pueden apartar unos centavos para llegar a la Feria del Libro, que inicia hoy en el Fórum Majadas de la zona 11, y buscar entre miles de títulos, que han costado muchas horas de desvelo a los y las autoras, y que nos ayudan a comprender la realidad del mundo, la realidad del país o de un barrio cualquiera que impactó a un escritor, o bien la vida de personajes que no pasaron con los ojos cerrados por nuestras calles, sino que lucharon y murieron luchando por transformar este país o cualesquiera de los países del continente. Es la feria que nos alimenta el alma, que nos levanta el espíritu y nos muestra en cuentos, poesías, novelas o sendos análisis críticos, esa realidad sangrante que vivimos.

Hoy podemos ir libremente, ojear libros y comprarlos para enriquecer nuestro conocimiento o para dar un lindo regalo al amigo o la amiga, antes era difícil, las librerías eran cateadas o incluso la tenencia de un libro “prohibido” implicaba ir a la cárcel o como bien nos lo recuerda Luis Aceituno, en su artículo del domingo, lo que sucedió después de la Contrarrevolución de 1954, cuando “cientos de libros ardían en hogueras frente al Palacio Nacional. Con esto se inauguraba una de las épocas más oscuras de la historia patria”. Por si no lo creen, pueden ver las fotos publicadas por el diario El Imparcial, cuando pusieron a la vista de Nixon, 40 toneladas de libros a los que luego prendieron fuego. Yo tengo presente las veces que en la década de los setenta, cateaban la Central Nacional de Trabajadores y amenazaban con llevarnos a la cárcel por tener libros que ellos consideraban comunistas.

Como lo dijo Simón Bolívar, “por la ignorancia nos han dominado más que por la fuerza”. Y no es cuento, la oligarquía sabe –y valga la redundancia–, que el saber libera y que un pueblo culto no agacha la cabeza, exige y lucha por sus derechos, pues los espacios, aún restringidos que tenemos, costaron la vida de miles de guatemaltecos que, en décadas pasadas, las más represivas, tomaron las calles exigiendo su derecho de petición, de protesta, de movilización, de reunión y hasta de libertad de cátedra que eran brutalmente reprimidos. Ahí están las fotos de los diarios, que dan cuenta del allanamiento en septiembre de 1985 a la Universidad de San Carlos y los destrozos ocasionados en las aulas y especialmente en la Escuela de Ciencias de la Comunicación. Fue la despedida del general Mejía Víctores, que como todos los militares veían comunistas en todas las aulas y le hicieron la guerra a la inteligencia.

La feria está, justamente dedicada al poeta momosteco, Humberto Ak’abal y como invitada especial, Chiapas con su riqueza literaria. Se realizarán más de cuarenta actividades, presentación de libros, encuentro con escritores, música, talleres, sin faltar el espacio para los niños y libros especiales para ellos, así como los cuentacuentos. Las familias y los maestros, en las aulas, tienen un reto: despertar en la niñez y la juventud el ansia de los libros (o la lectura) para que se preparen hacia el futuro.