Domingo 25 DE Agosto DE 2019
Opinión

La memoria como arma

Ratifica que no somos hijas e hijos de la salvación.

Fecha de publicación: 22-06-19
Por: Maya Alvarado Chávez/La Cuerda

 

Mientras los días transcurren expectantes de resultados electorales dudosos, futuro de despojo prefabricado y olvido decretado por las élites, las esquinas de calles, avenidas y caminos siguen doblando al mismo sitio: la memoria. Las viejas paredes agrietadas del centro histórico, dejan ver los rostros que fueron piel, huesos, alegrías, besos, pensamiento y lucha antes de ser imágenes humedecidas de lluvia y viento. Rostros colocados ahí por manos rebeldes, abiertas a construir. Corazones que son semilla germinada de la carne, el amor, la historia, y las luchas de quienes forjaron sus vidas.

Quienes conforman Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia, contra el Olvido y el Silencio, han lanzado una convocatoria para conmemorar 20 años desde su primera acción de calle, aquel inolvidable junio, recién firmada la “Paz”. En esa ocasión le salieron al paso al desfile militar y desde la radicalidad se anticiparon a cuestionar la impunidad que ya mostraba su rostro. Este año nos convocan a tomar la memoria como arma para construir la vida.

Ser Hija o Hijo es no darle tregua al olvido. Eso es lo que permanentemente sostiene el accionar de una organización integrada por jóvenes, mujeres y hombres, que son raíz que interpela al poder, la injusticia, la indiferencia. No olvidan, no perdonan y no se reconcilian con lo que nunca estuvo conciliado porque es injusto. Es comprender que la memoria no es recuerdo fugaz, desdibujado a secas y en soledad. Es la acción colectiva y continuada de la vida y la movilización de sueños de justicia que no lograron desaparecer ni masacrar. Sueños con piel, pies y manos, que recorren la tierra, el agua o el aire en donde se esparcen las partículas de vida que retorna convertida en árbol, ola, o abeja.

Quién sabe si es posible el perdón para lo imperdonable, cuando NO ha existido algún acto de reconocimiento o arrepentimiento de los verdugos, quienes amparados en el Estado, buscan impunidad y amnistía porque se saben responsables.

El perdón que NO tendrán, es una decisión política, profundamente ética y humana, que ratifica el derecho a la dignidad de nuestros seres amados. Ratifica que no somos hijas e hijos de la salvación, NO buscamos puentes de comprensión que nos hagan aceptar lo inaceptable. Nos mojamos los pies en los ríos y mares; hundimos nuestras manos en la tierra y nos abrazamos a ella, pidiéndole que siga dando frutos para los pueblos que resisten y la defienden. Lloramos, reímos y bailamos, por eso Hijas e Hijos rememora sus aniversarios con canto, música, arte que celebra sin lamentos, aunque el corazón se anude en las gargantas secas de llanto.

Este junio, la memoria es arma para pedir justicia para las mujeres Achís, las comunidades del Caso Creompaz, y las víctimas del Diario Militar. Este junio, nuevamente estaremos en las calles y plazas, marcharemos con quienes viven en nosotros, celebrando con poesía, imagen y palabra, nuestro credo que es memoria cargada de verdad.