Sábado 21 DE Septiembre DE 2019
Opinión

TSE obligado a escuchar al ciudadano

Exigen del Tribunal Supremo Electoral que cumpla con el único papel para lo que fue creado: Garantizarle a los guatemaltecos, a los millones de votantes unas elecciones, libres, limpias y justas.

Fecha de publicación: 21-06-19
Por: Silvia Tejeda

 

Son las mil voces de ciudadanos que reclaman que el Tribunal Supremo Electoral responda y acepte que se haga una auditoría forense electrónica del software escogido, por ese Tribunal, para hacer el conteo y recepción de los votos emitidos en las recientes votaciones, las que están obligándolo a responder y tomar en cuenta la inconformidad de los ciudadanos guatemaltecos. Que se corrobore que las actas en papel reflejen lo que el sistema de cómputo que ese Tribunal ha contratado.

Es este requerimiento generalizado, que representan más de 2 mil denuncias, de experiencias de votantes que asistieron a ejercer su derecho ciudadano, en distintos poblados, aldeas, cabeceras departamentales y en la propia ciudad, será escuchado y atendido. Representa ya al movimiento social que está obligando a su Junta Directiva a prometernos que hará un conteo total de los resultados mesa por mesa, voto por voto, porque en muchísimos lugares no se da la coincidencia de números entre las actas de los fiscales de las mesas de votaciones y los datos que arrojó el trabajo de la compañía contratada. Errores lamentables que están motivando diferentes expresiones de insospechado aumento.

Los están obligando las protestas de quienes, en diferentes poblados, asistieron entusiasmados a ejercer su voto, y comprobaron, in situ, las diferentes modalidades de hacer trampa con que los corruptos pretendieron excederse, la mayor de sus infinitas burlas a la confianza del pueblo guatemalteco. Esos votantes, a quienes quisieron sorprender, considerándolos tontos, son quienes ahora con rabia y sobrado derecho, manifiestan su indignación paralizando el tráfico en un buen número de caminos y carreteras.

Los están obligando los cientos de ciudadanos que asistirán el sábado 22 de junio a las 2:30 de la tarde a manifestar su inconformidad con el proceder, tan flexible para unos y tan rígido para otros, que hasta en lo que debió de ser su buena carta de representación, el ejercicio del voto, ahora se crea una situación anómala que si no se aclara, se estará aumentando más la confusión y la idea de un posible burdo fraude, que no se puede resolver ofreciendo disculpas.

Por fin, y aunque tardíamente, el Tribunal Supremo Electoral se ha visto obligado a escuchar el clamor de muchos ciudadanos. Los reclamos han ido desde pedirle explicaciones por su endeble y plegadizo papel en la aceptación de candidatos señalados por la justicia, hasta los más justos reclamos por vejarle la participación a dos candidatas, argumentándoles razones baladíes. Son ya lamentables los hechos violentos que han ensombrecido un proceso que pudo ser diferente y que por su confuso papel enardece a los ciudadanos que, exigen del Tribunal Supremo Electoral que cumpla con el único papel para lo que fue creado: Garantizarle a los guatemaltecos, a los millones de votantes unas elecciones, libres, limpias y justas.